La demencia es una enfermedad progresiva. Un diagnóstico no significa que una persona tenga que dejar su rutina diaria o renunciar a su trabajo de inmediato.

Imagina por un momento que le han dicho a tu familia y amigos recientemente que tú tienes demencia. Suena el teléfono, es tu amigo Luis que llama a tu casa.  Eres tú quien responde, y después de un intercambio de saludos torpe, Luis, que normalmente habría estado encantado de hablar contigo, te pide hablar con tus hijos en lugar de contigo.  De repente te sientes herido y confundido acerca de lo que esto significa. ¿Tal vez Luis ya no te ve como una persona real?

“MÍRAME A MÍ, NO A MI ENFERMEDAD”

En una encuesta realizada por la Alzheimer´s Disease International, el 40% de las personas con demencia informaron que los habían evitado o habían sido tratados de una forma diferente después de recibir el diagnóstico. No es de extrañar, entonces, que uno de cada cuatro encuestados citaba el estigma como una razón para ocultar su diagnóstico.

Las Organizaciones internacionales del Alzheimer han puesto en marcha diversas campañas para hacer frente a los mitos acerca de la demencia, cambiar actitudes y hacer más fácil el hecho de hablar de la enfermedad, de modo que la gente pueda recibir la ayuda que necesita. La demencia es mucho más que “tener olvidos” o “perder las llaves”. Se trata de un trastorno cerebral degenerativo progresivo que afecta a cada persona de manera diferente. Es fatal y no hay cura.

Aquí hay seis maneras con las que puedes ayudar a combatir el estigma:

  • Aprende de los hechos. Comparte tus conocimientos sobre la demencia con otros, incluyendo familiares y amigos, especialmente si escuchas algo que no es cierto. Hablando de la demencia se reduce el miedo y aumenta la comprensión.
  • No hagas suposiciones. La demencia es una enfermedad progresiva y afecta a cada persona de manera diferente. Un diagnóstico no significa que la persona tendrá que dejar su rutina diaria o renunciar a trabajar de inmediato.
  • Cuida tu lenguaje. ¿Utilizas frases como “Está perdiendo la cabeza”, o “se comporta como un niño?” Nada tienen que ver con la demencia. No toleramos chistes raciales, pero los chistes de la demencia son más comunes de lo que deberían.
  • Trata a las personas con demencia con respeto y dignidad. La capacidad de una persona para hacer las cosas que damos por sentado cambiará a medida que progresa la enfermedad. Pero no importa la etapa de la enfermedad, aún sigue siendo la persona que siempre fue, con habilidades y necesidades únicas. Aprecia lo que la persona es. No hables a su alrededor o la evites en reuniones familiares y sociales.
  • Se un amigo. Las personas con demencia no quieren perder sus amigos ni quieren dejar de hacer actividades con las que disfrutan. Se solidario. Manténte en contacto y conectado. La actividad social ayuda a la ralentizar la progresión de la enfermedad y permite a las personas con demencia sentirse arropadas.
  • ¡Habla alto! No te pares por estereotipos mediáticos que perpetúan el estigma y los mitos. Llama o escribe a tu emisora de radio favorita, periódico o revista y comparte tu conocimiento con el mundo. Los medios sociales son una fuerza poderosa que afectan a la forma en que actuamos y pensamos. Aprovéchalos.

Qmayor en la Lucha Colectiva contra el Estigma de la Demencia.

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