Un equipo científico de la universidad londinense de King´s College ha hecho posible que puedas conocer la edad biológica de tu cuerpo con una prueba muy sencilla: un análisis de sangre. ¿Será mayor o menor que la cronológica?

Con este nuevo test molecular, los investigadores afirman que podría dar lugar a mejorar la forma en en que se gestionan las enfermedades relacionadas con la edad. Incluso la industria de las pensiones y los seguros obtendrían beneficios al poder medir nuestra edad biológica.

El estudio, publicado en Genome Biology, fue un trabajo conjunto llevado a cabo por investigadores del King College de Londres en Reino Unido, el Instituto Karolinska en Suecia y la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte.

Gracias a este estudio, es posible medir con certeza si estamos envejeciendo correctamente en comparación con nuestros pares. Este test, además de medir la edad biológica, es capaz de predecir la probabilidad de que una persona muera o de identificar a los individuos con mayor riesgo de desarrollar demencia, incluso permite medir la “juventud” de un órgano para una donación.

Los investigadores apuestan por  la utilidad de la edad biológica frente a una fecha de nacimiento para determinar, por ejemplo, la aplicación de tratamientos o intervenciones. Aunque la mayoría de la gente acepta que no todas las personas de 60 años son igual, hasta ahora no existía una prueba para distinguir la edad biológica de las personas.

La prueba funciona identificando en las células del cuerpo una “marca de envejecimiento” y para ello compara el comportamiento de 150 genes clave. El ensayo se basa en los cambios genéticos relacionados con el envejecimiento saludable, en lugar de la búsqueda de genes relacionados con la enfermedad. Se ha comprobado que la activación de 150 genes localizados en el cerebro, la sangre y los músculos se asocian con mantenerse saludable a los 65 años.

A partir de este descubrimiento, el equipo desarrolló una fórmula que podría determinar cómo envejece un individuo en comparación con sus compañeros de la misma edad. Aunque la prueba ofrece una idea si estamos teniendo un proceso saludable de envejecimiento,no muestra cómo las personas pueden mejorar su edad biológica.

“Ahora tenemos que averiguar más acerca de por qué se producen estas grandes diferencias en el envejecimiento, con la esperanza de que la prueba pueda ser usada para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas con la edad”, dice el profesor Timmons.

Esta nueva prueba tiene un gran potencial y con más investigación, puede ayudar a mejorar el desarrollo y la evaluación de los tratamientos que prolongan la buena salud en la vejez.