Ciertos tipos de bacterias en el intestino pueden aprovechar el sistema inmunológico para disminuir la gravedad del accidente cerebrovascular, según una nueva investigación. Este hallazgo puede ayudar a mitigar el derrame cerebral – que es la segunda causa principal de muerte en todo el mundo

En el estudio, publicado el 28 de marzo en la revista Nature Medicine, los ratones recibieron una combinación de antibióticos. Dos semanas más tarde, el equipo investigador – que incluía colaboradores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center – indujo el tipo más común de accidente cerebrovascular (ACV), llamado accidente cerebrovascular isquémico, en el que un vaso sanguíneo obstruido impide que la sangre llegue al cerebro. Los ratones tratados con antibióticos experimentaron un derrame cerebral que fue alrededor del 60% más leve que los roedores que no recibieron el medicamento. El entorno microbiano en el intestino dirigido a las células inmunes ayudó a proteger el cerebro ante el ACV, según los investigadores.

Nuestro experimento muestra una nueva relación entre el cerebro y el intestino,” dijo el Dr. Josef Anrather, Académico de Investigación en Neurología y profesor asociado de neurología en el Instituto de Investigación de la Mente en el Weill Cornell de Medicina. “La microbiota intestinal forma parte del pronóstico del accidente cerebrovascular, lo que afectará la forma en la comunidad médica considera el accidente cerebrovascular y define su riesgo.”

Los hallazgos sugieren que la modificación de la composición de la microbiota del intestino puede convertirse en un método innovador para prevenir el accidente cerebrovascular. Esto podría ser especialmente útil para pacientes de alto riesgo, como los sometidos a cirugía cardíaca o aquellos que tienen múltiples vasos sanguíneos obstruidos en el cerebro.

Se necesita más investigación para entender exactamente qué componentes bacterianos provocaron su mensaje de protección. Sin embargo, los investigadores saben que las bacterias no interactúan con el cerebro químicamente, sino más bien influenciados supervivencia neural mediante la modificación del comportamiento de las células inmunes. Las células inmunes en el intestino se dirigieron a la cubierta exterior del cerebro, conocidas como las meninges, donde se organizó y dirigió una respuesta al ACV.

“Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que el sistema inmunológico redujo el impacto de los ACV, al orquestar la respuesta desde fuera del cerebro, como un director que no toca un instrumento, pero da instrucciones a los demás músicos, lo que en última instancia crea la música”, dijo el Dr. Costantino Iadecola.

La conexión recién descubierta entre el intestino y el cerebro tiene implicaciones prometedoras para la prevención del accidente cerebrovascular en el futuro, y los investigadores dicen que podría lograrse cambiando los hábitos alimenticios en los pacientes o en las personas “en riesgo”.

Imagen principal: Corinne Benakis

Referencias:

  1. Corinne Benakis, David Brea, Silvia Caballero, Giuseppe Faraco, Jamie Moore, Michelle Murphy, Giulia Sita, Gianfranco Racchumi, Lilan Ling, Eric G Pamer, Costantino Iadecola, Josef Anrather. Commensal microbiota affects ischemic stroke outcome by regulating intestinal γδ T cellsNature Medicine, 2016; DOI: 10.1038/nm.4068