Orina y edad

Para los médicos, mirar la fecha de nacimiento de una persona no les dice mucho. Claro, una persona puede tener 75 en el papel, pero los genes, el estilo de vida y el medio ambiente juegan un papel determinante para la salud. Por lo tanto, es importante tener una buena comprensión de la edad de nuestros cuerpos: una edad biológica, en lugar de la edad cronológica.

Un estudio, publicado en Frontiers in Aging Neuroscience, descubrió que una simple prueba de orina podría proporcionar información valiosa sobre nuestra edad biológica.

La edad es solo un número… o no.

En el estudio, los investigadores chinos recolectaron muestras de orina de 1,228 personas sanas de entre 2 y 90 años, todas las cuales se sometieron a controles de salud de rutina. Los participantes se dividieron de manera equitativa entre hombres y mujeres.

Los investigadores se centraron en dos moléculas -8-oxo-7, 8-dihydro-2′-deoxyguanosine (8-oxodGuo) y 8-oxo-7, 8-dihydroguanosine (8-oxoGuo) – y sus concentraciones en la orina de cada persona. Se sabe que esta última molécula causa la formación de proteínas anormales, lo que puede conducir a enfermedades.

Los científicos encontraron que ambas moléculas se incrementaron con la edad, particularmente 8-oxoGuo, según el estudio. La cantidad de 8-oxoGuo tanto en hombres como en mujeres de 20 años o más aumentó gradualmente a la de las personas mayores. Sin embargo, los investigadores encontraron que las mujeres mayores de 61 tenían niveles más altos de ambas moléculas que los hombres de la misma edad. Esto podría deberse a la disminución de la producción de estrógeno y al aumento de la retención de hierro después de la menopausia (las mujeres premenopáusicas pierden hierro regularmente durante la menstruación).

Esta investigación se basa en un estudio en el que los científicos analizaron la acumulación de moléculas en los tejidos y la orina de ratones. Al adaptar sus métodos para estudiar a los humanos,  8-oxo-Guo representa una forma novedosa, no invasiva y simple de medir nuestra edad biológica. Los hallazgos del estudio previo en ratones esencialmente coinciden con estos hallazgos, para sorpresa de los investigadores.

Los científicos dicen que pueden usar esto como un trampolín para realizar análisis adicionales de la oxidación en la orina y, potencialmente, ayudar a predecir el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad como el cáncer y las enfermedades cardíacas.