En muchas ocasiones hemos oído hablar de la Sororidad pero pocas veces la hemos visto tan latente en una jornada vinculada a la gerontología social. Qué paradojas, ¿verdad? Para los que aún no la conocieráis, se trata de un concepto referido a la hermandad entre las mujeres como seres iguales y solidarios.  Muy habitual en los espacios de reflexión feminista como pacto entre mujeres. Esa complicidad tan bonita fue la fuerza para denunciar el edadismo y el sexismo de nuestra sociedad.

Con la presencia de muchas mujeres pero con la ausencia de muchas otras, cuidadoras (formales siempre) la Fundación Bizitzen quiso agradecer su dedicación invisibilizada por hacerse en el ámbito doméstico, muchas veces sin apoyos y con una naturalidad que parece no necesitar de reconocimientos. ¡Va por vosotras también!

La Jornada Edadismo Sexista fue inaugurada por las autoridades públicas de Leioa (Vizcaya):

– El Instituto Vasco de la Mujer Emakunde, Izaskun Landaida
– La Dirección de Igualdad de la Diputación Foral de BizkaiaMaría Guijarro
– La concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Leioa, Enara Díez Oyarzun

Todas ellas y las instituciones a las que representan, mostraron el compromiso con la lucha antiedadista y la valoración del feminismo como movimiento inclusivo e igualitario.

La primera ponencia corrió a cargo de Irati Mogollón sobre “Sostenimiento de la vida: estrategias colectivas, retos y oportunidades” Si te estás preguntando de qué te suena su nombre (quizá sobre todo ese apellido), ella fue protagonista de una entrevista (con mucho éxito, por cierto) a propósito de la presentación del estudio sobre “Arquitecturas del Cuidado” que publicamos hace unos meses. ¿Quieres volver a disfrutarla? ¡Ahí va!

Arquitecturas del Cuidado – Un estudio de Irati Mogollón & Ana Fernández

Irati Mogollón es licenciada en Socióloga, Máster en Estudios Feministas y de Género. Doctoranda en EHU, su actual línea de investigación es el sostenimiento de la vida: estrategias colectivas, retos y oportunidades. Los temas que ha venido trabajado hasta la fecha están relacionados con la economía feminista y una mirada interdisciplinar a las viviendas colaborativas.

“En muchos modelos de viviendas colaborativas todavía no se contempla la perspectiva de género, ni la diversidad sexual. Para ello, propongo pasar del envejecimiento activo al envejecimiento activista”, Irati Mogollón.

Como ya sabréis, tuvimos la suerte de participar en la Jornada y para ello, mandamos a nuestro compañero Francisco Olavarría, publicista y especializado en comunicación social con la conferencia “El edadismo en los medios de comunicación. Lenguaje y discriminación”

De su ponencia destacamos estos pensamientos: “No sólo el lenguaje elabora el pensamiento sino que éste nos condiciona nuestra forma de vivir, de relacionarnos y cumplir años. El edadismo lo podemos observar en los medios de comunicación con relativa frecuencia pero también lo podemos escuchar en conversaciones diarias, siendo aceptadas y también, como motivo de burla.

Aunque se mostró algo pesimista, el edadismo es su lucha y son de las personas mayores, de donde saca fuerzas para combatirlo con argumentos. Compartió con la audiencia un sin fin de titulares y mensajes visuales en los que los medios de comunicación son cómplices del edadismo sexista.

Así mismo, invitó a los asistentes de la Jornada a estar en permanente alerta y denunciar los microedadismos, ofreciendo argumentos y validando las distintas maneras de envejecer siendo mujer. “Todas válidas”, añadió.

Tras la comida llegó Ana Freixas. La autora de Tan Frescas cuenta con el rigor académico pero también con la experiencia de una vieja orgullosa y activista del feminismo. Su intervención versó sobre “El edadismo sexista y envejecimiento feminista”

Comenzó señalando el regalo que supone llegar a esta etapa, con un discurso guerrero como con el invitaba a las señoras asistentes: “Somos viejas con mucho poder de consumo. ¿Y si decidimos dejar de consumir aquello que no nos respeta/considera a las mujeres mayores?”

Otras frases que rescatamos fueron: “Menos amor merengue y más libertad para las viejas”. “¡Somos un capital tremendo! Le ahorramos al estado un montón de dinero en servicios de cuidado. Nos tienen que reconocer el valor del cuidado”. 

Ana Freixas Farré es Doctora en Psicología por la Universidad de Barcelona y catedrática de Escuela Universitaria en la Universidad de Córdoba , afincada en Córdoba desde 1981.

Las líneas de investigación sobre las que trabaja y sus publicaciones tratan sobre mujeres y envejecer, sobre coeducación y feminismo y sobre la transformación de la investigación y la docencia en psicología desde una perspectiva de género. Sus investigaciones y publicaciones han promovido una aportación pionera en el desarrollo de la gerontología feminista en nuestro país.

La iniciativa puso en el foco a la mujer envejeciente como sujeto que sufre la discriminación múltiple, por género y edad (cuando no, otras muchas más). Siendo las protagonistas de la Jornada, las mujeres mayores de 60 años pero también las impulsoras. Compartieron con la audiencia La experiencia de Leioa, tertulia con las pioneras de la iniciativa de Leioa

Como cierre, sucedió la lectura y adhesiones al MANIFIESTO DE LEIOAKO en castellano y euskera (14 de diciembre de 2017). 

“Las viejas somos vuestro futuro”

Si, es cierto, tenemos un montón de años, pero estamos vivas, estamos aquí pensando y deseando desenmascarar las muchas formas de desconsideración y discriminación que sufrimos. Sabemos que muchas de las cosas que nos pasan cada día tienen que ver con el hecho de ser mujer y además mayor.

Nos vamos dando cuenta que cada vez somos más las mujeres mayores que componemos esta sociedad y es el momento de revisar el trato que recibimos en nuestro a día a día.

Somos Mari Angeles, Carmen, Miren, Pilar, Amaia, Conchi, Jone… no queremos que nos llamen “abuela”. No somos abuelas más que de nuestra prole, si es que la tuviéramos. Estamos reducidas a la figura de la abuela, aunque ni siquiera tengamos nietas y nietos ¿Pasaremos de la maternalización de las mujeres a la abuelización?
Tampoco queremos una segunda juventud ni que nos hablen como si fuéramos niñas o estuviéramos seniles.

No queremos ir de casa en casa de nuestras familias donde perdemos recuerdos, la orientación, la intimidad, la sexualidad y con frecuencia el dinero, para pasar a pedir permiso de la mañana a la noche. No queremos pasar de ser tutoras a ser tutorizadas. Por eso, queremos nuevos modelos de residencia no asistenciales y respetuosos con nuestras vidas.

Queremos gastar nuestro dinero sin supervisión de nadie, que se valore nuestra contribución a la vida y a la civilización del planeta con una pensión digna, y que no se nos amenace continuamente con que nos quitarán las pagas mínimas hasta ahora logradas.

Se nos ha hecho creer que nuestros cuerpos son horribles y debemos avergonzarnos de ellos, que es natural que los otros sientan rechazo hacia nosotras y que todas las demás mujeres hacen cualquier cosa para no tener nuestro aspecto. Pero nosotras queremos que nuestros cuerpos y nuestra salud sea respetada, que la sexualidad de las viejas no sea un tabú, que los diversos placeres también sean nuestros, que la medicina no nos atiborre a pastillas porque a nuestra edad se considere normal, que los medios de comunicación nos reduzca a anunciar productos deprimentes, para la incontinencia o las dentaduras postizas ni que ofrezcan de nosotras una imagen de juventud y felicidad mentirosa. Queremos que cuando acudamos a las consultas médicas se dirijan a nosotras y no a nuestras acompañantes, como si no estuviéramos presentes. Queremos reivindicar que, al igual que los ambulatorios cuentan con pediatras para las niñas y los niños, también dispongamos de gerontólogas y gerontólogos que tengan una mirada no edadista ni sexista.

Reivindicamos ser reconocidas como responsables de nuestros deseos y decisiones en todo lo que afecta a nuestra vida. Queremos que se respeten cada una de nuestras decisiones en todos los ámbitos. Y queremos pasar a ser parte de los ámbitos de decisión.

Estamos vivas. Seguimos ahí, pensando, deseando, produciendo, trabajando, cuidando, disfrutando, emocionando.

Tenemos claro y hacemos nuestro el lema del colectivo Old Women Movement: LAS VIEJAS SOMOS VUESTRO FUTURO.

Y con la emoción latente, las ganas de más nos fuimos a brindar con Txakoli  (vino del País Vasco) por todas las viejas, las presentes y las ausentes.

BIZITZEN Fundazioa somos una entidad social sin ánimo de lucro, formada por un equipo de personas comprometidas en la construcción de una sociedad más justa, humana y sostenible, que trabajamos con ilusión en dos grandes líneas de actuación: nuestras actuaciones están regidas por valores como la libertad responsabilidad, el compromiso, la transparencia, la comunicación, la orientación a la persona usuaria y al cliente, la honestidad, la innovación continua, la igualdad de oportunidades y la eficiencia ética.