d39Lq8NmX_g

Nada supera una comida casera de las abuelas cariñosas. En cada familia hay una persona mayor que recuerda y aplica las recetas de los antepasados. Pues bien, el restaurador Jody Scaravella lo sabe mejor que nadie y así, durante la última década ha confiado únicamente a las mujeres mayores de su barrio, Staten Island (Nueva York) a que cocinan sus platos tradicionales en su restaurante Enoteca María. Todo comenzó con las abuelas italianas, pero desde entonces se ha empleado a decenas de mujeres de lugares como Argentina, Argelia, Siria, Bulgaria, Japón, Grecia y Sri Lanka.

Para los que no tenemos abuelas (o madres) y tenemos antojo o añoranza de la cocina con amor, esta es una idea genial que podíamos replicar en Europa. Si os animáis, escribidnos un correito que os hacemos una visita y un reportaje como está mandado 😉

En la sección CULTURA otras historias como la siguiente:

Gaia Squarci – Los últimos meses de mi abuela