El ser humano, usted y yo, somos una obra maravillosa, única e irrepetible hecha por Dios; dotado y organizado morfológica y funcionalmente con todo lo necesario para vivir. Somos un universo andante, una obra tan compleja que aún existen enigmas sin descifrar sobre la forma como funcionamos, cómo y por qué envejecemos y además, somos capaces de sobreponernos y desarrollar nuevas habilidades jamás conocidas cuando por alguna circunstancia adversa nos vemos al límite de nuestras capacidades.

Ninguna creación hecha por nuestra especie puede compararse con lo que somos: nuestros ojos capaces de captar lo que cámara fotográfica alguna ha podido captar; un aparato óseo capaz de soportar tres veces su peso en situaciones extremas; un corazón que late sin parar durante toda la vida, pero también capaz de albergar los más grandes sentimientos; una cubierta apta para protegernos del frío o el calor, impermeable al agua, pero extraordinariamente permeable para sentir el calor de un abrazo y la fortaleza que éste transmite; poseemos formidables estructuras –nuestras manos- excepcionalmente diseñadas para realizar movimientos que ningún otro aparato ha podido realizar y también capaces de acariciar con ternura y delicadeza a nuestros padres, hijos, nuestra pareja, una planta, un animal….

Se pudiese seguir describiendo sin parar cada uno de nuestros componentes, resaltando lo maravilloso que es contar con ellos, lo grandioso de su labor para permitir nuestra existencia. Lo importante no es su identificación ni su enumeración, sino que usted al finalizar de leer este material pueda descubrirse y valorar el milagro que es, lo afortunado de estar vivo y aún más, lo maravilloso que sería que reconozca que todas y cada una de las etapas que ha de atravesar hasta llegar el fin de su vida, con experiencias -afortunadas o no- son valiosas y necesarias. Reconocerlas, aceptarlas le permitirán envejecer y vivir a plenitud.

Tres ideas centrales me han impulsado a la creación de esta obra: la actitud asumida por algunos adultos mayores sobre  los cambios normales producto del envejecimiento, los cuales no son asumidos como normales, sino que son relacionados con ideas negativas y de desprecio sobre lo que son y lo que experimentan, generando sentimientos de tristeza, depresión, de desvalorización. Asumir esa actitud es tener un autoconcepto negativo y por tanto contribuir con una baja autoestima fundada en concepciones erróneas sobre esta etapa del ciclo vital; la segunda idea se refiere a los estereotipos negativos sobre el envejecimiento y la vejez que la sociedad marca en cada uno de nosotros incidiendo en la forma como ven, tratan y juzgan a la persona mayor, estas ideas se implantan tan fuertemente en cada uno de nosotros  que son profecías autocumplidas cuando alcanzamos esta etapa, aceptando y comportándonos tal cual como la sociedad establece como “normal para un viejo” y por último el papel de los profesionales de la gerontología como agentes de cambio ante esta realidad que no se puede ocultar.

¡Agradece y vive a plenitud el milagro de envejecer!

De estas preocupaciones surge la idea teniendo la convicción, que es corresponsabilidad de los profesionales en gerontología incidir desde las intervenciones sistemáticamente organizadas y científicamente fundadas, la educación gerontológica y especialmente, a través de la producción y divulgación de información científica para que se produzca progresivamente un cambio de actitud en la sociedad y de algún modo hacer el llamado a los entes responsables de generar las políticas de Estado para que éstas sean más eficaces en la atención a este grupo poblacional. Esta responsabilidad moral y ética (personal y profesional) me ha dado el convencimiento para escribir la obra que hoy pongo a su disposición. 

Por esa razón considero que con la difusión de este tipo de material, de carácter educativo-científico, podrá contribuirse, de algún modo, a que más personas conozcan algunos de los cambios normales en órganos y sistemas que nos acompañarán con el transcurrir del paso del tiempo; que reconozcan el envejecimiento y la vejez como parte natural del hecho de estar vivo, permitiendo con ello que puedan asumir su vida desde las fortalezas y las herramientas extraordinarias con las que contamos, todo ello permitirá descubrir y aprovechar las oportunidades que puedan presentarse u ofrecérsenos y con ello ser constructores de una vida plena, esa es nuestra tarea. 

Estoy convencida que los cambios en el mundo sobre las concepciones que se manejan sobre la vejez y el envejecimiento, comenzarán cuando cada uno reconozca lo valioso que es, cambiando con ello la actitud hacia los procesos normales que nos acompañarán durante el ciclo de vida. Esto podrá convertirnos en un reflejo para los otros y por tanto propulsores de un envejecimiento saludable, activo y vivido a plenitud hasta los últimos días de nuestras vidas.

En tal sentido y para su mayor comprensión podrá encontrar que esta obra está dividida en cuatro apartados que abordan la dimensión biológica: se presentará una descripción anatómica y funcional de órganos y sistemas; así como se describirán los cambios normales producto del envejecimiento y las medidas a seguir para envejecer saludables y activos. En la dimensión psicosocial se desarrollarán aspectos claves que le permitirán descubrir la importancia de participar activamente, no sólo a nivel familiar, sino en la toma de decisiones a nivel comunitario; se presentará el rol decisivo del apoyo familiar para el bienestar biopsicosocial del adulto mayor, entre otros aspectos. El tercer apartado pretende clarificar que la etapa de la vejez no tiene enfermedades propias sino comunes, las cuales son el resultado de nuestro estilo de vida y el último apartado se centra en los cuidadores informales, fenómeno cada vez más frecuente y característico que afecta la calidad de vida, no sólo de quienes asumen esta hermosa tarea, sino del núcleo familiar en su totalidad.

Le invito, a través de la lectura de este material, a recuperar su capacidad de admiración y asombro al descubrir la majestuosidad de cada uno de los órganos y sistemas que forman parte de su cuerpo.

VIVIENDO EN PLENITUD 

Sobre la autora:

Maika Esther Bravo Rondón. Nació en Caracas Distrito Federal el día 20 de julio de 1972. Casada y madre de dos hijas.  Cursó estudios universitarios en la UNEFM egresando en 1994 como Técnico Superior Universitario en Gerontología. En el año 2008 egresa como Licenciada en Gerontología y ese mismo año obtiene el Título de Licenciada en Educación Integral en la UNESR. 

En el año 2013 egresa de la UNERMB obteniendo el título de Magister en Docencia para la Educación Superior.  Actualmente doctorante de la UBV “Ciencias para el Desarrollo estratégico” y en la UNEFEM participa en el doctorado de “Ciencias de la Salud”. Locutora Certificada por la UNEFM y el MPPCT (2012) Columnista del Diario La Mañana desde el año 2013 en la Columna “Saber Envejecer”. Ha participado como ponente en Congresos Nacionales e internacionales. Es PEI nivel A2 en el Programa Estímulo al Investigador del MPPCT. Se desempeñó como docente de educación básica durante once años (1999-2010) a nivel universitario ingresó a la UNEFM en el año 2008 es categoría Agregado  ha cumplido funciones como Coordinadora de Unidades Curriculares, Coordinadora del Eje de formación Gerontológica en el proceso de revisión curricular, encargada del Centro de Investigaciones Biomédicas (2016) y actualmente cumple funciones como Jefe de Currículo del Área Ciencias de la Salud.

Correo electrónico: maikabravo72@gmail.com