Abuela Kihili

Los gerontólogos hoy hablamos de vejeces, sí vejeces, ya que el grupo de mayores es el que presenta más heterogeneidad entre las personas que lo componen, por lo tanto, no hay una única vejez. Sin embargo, la representación de estas diversas vejeces no tiene mayor espacio en los medios de comunicación, en las redes sociales o en el cine.

Hasta ahora en occidente ha predominado la imagen de la vejez asociada a deterioro, aunque el último tiempo se ha observado la aparición de nuevas imágenes de personas mayores activas y que además se mantienen con una “apariencia atractiva” como son los actores y actrices de Hollywood.

Por otra parte, también han emergido en las redes sociales imágenes de personas mayores que practican deportes, quienes han mantenido una vida activa y saludable durante todo su curso vital y que hoy se ven muy enérgicas y atléticas en la etapa de adultez mayor. Todo este movimiento es positivo y de algún modo ayuda a ir erradicando en parte el edadismo o discriminación por edad y a ir cambiando poco a poco los estereotipos negativos sobre la vejez.

No obstante, tampoco refleja las otras vejeces, esas de personas de cabellera blanca, arrugas no tratadas, un físico no trabajado, una vida común y corriente, pero que tienen mucho que decir. Las vejez de los hombres y mujeres de las comunidades, del barrio, de los sectores rurales, la que no siempre cumple para algunos con lo de ser “exitosa”, pero que es también una vejez activa y participativa.

Abuelas indígenas

De estas otras imágenes de vejez que hoy se visibilizan poco en occidente es interesante ahondar en las de las mujeres mayores que son consideradas las “abuelas” o las “ancianas” de una etnia, quienes están conectadas con los ancestros, la sanación y las tradiciones. Si bien, para los gerontólogos estos conceptos no son los más apropiados, pues hoy se habla de personas mayores, en muchos pueblos hablan de las abuelas o abuelos con mucho respeto por su sabiduría “ancestral”, incluso varias personas mayores se llaman a sí mismos de esta forma.

Actualmente existe un Consejo Internacional de las 13 abuelas indígenas, que nació el 11 de Octubre de 2004 con mujeres mayores pertenecientes a pueblos originarios de diversos lugares del planeta que se reunieron al norte de Nueva York. Asistieron allí en respuesta a las señales que indicaban que había llegado el momento anunciado en antiguas profecías comunes a varias de sus tradiciones, las decían que llegaría un tiempo en que ellas serían llamadas a unirse, inaugurando una nueva era para la Madre Tierra y todos sus habitantes. Las miembros del consejo son mujeres mayores de Asia, América Del Norte, América Central, Sudamérica, África y el Círculo Polar Ártico.

Esta vejez que no se muestra masivamente también es la que nos presenta la denominada “abuela Kihili” quien ha salido de su lugar habitual para estar presente a través de entrevistas en tv y otros medios las que han sido publicadas en redes sociales entregando un mensaje para la reflexión.

Kihili Kunturpillku es una mujer mayor que viaja a través de toda Latinoamérica brindando charlas acerca de la liberación del sistema, entre otros temas sobre conciencia y sanación. Nació en 1946  es colombiana, poeta y ha estudiado variados temas como homeopatía, acupuntura, regresión deshipnótica, entre otros, en un sistema que ella misma señala “la ha desescolarizado”. Ella tiene 73 años, pero dice que “vive con la experiencia de una de 90, la fuerza de una de 30 y las ganas de vivir de una persona de 20”.

Kihili habla de temas tan profundos como el amor, el cual señala tiene que ver con el desarrollo de niveles elevados de conciencia que no permiten que ella se sientan separada del otro; la maldad, la cual no existiría, sino más bien se trataría de ignorancia; el dolor y el sistema imperante, el cual sería impuesto por milenios a su gente, nativos o pueblos originarios de todo el mundo, y la revolución, la que se funda en el amor pues “si tú no amas no puedes ser revolucionario”.

Su principal motivación es la poesía, es decir la creación, y la difusión acerca de como liberarnos del sistema o más bien expulsarlo de nuestra vida. Kihili dice que ella no puede ir en contra de nadie, ni siquiera de Trump, porque hay que ponerse en los zapatos del otro para entender las posturas de cada cual lo que tiene que ver con la crianza, con lo que se creció aprendiendo.

También aclara que es el sistema el que impone un juego de valores conceptuales simbólicos y dogmáticos que “te manejan”. La postura de esta mujer mayor muestra una visión muy diferente que a muchos hace sentido y remueve. Hay que decir que Kihili así como tiene seguidores, también tiene detractores, que se mueven al igual que ella en el mundo de la sanación y de este tipo de saberes ancestrales.

Puede ser que para algunos sea una mujer mayor sabia y para otros hable despropósitos, pero lo importante es que nos muestra esa otra vejez, una vejez que se expresa, que debe ser reconocida, que desea cambiar el mundo y que quiere llegar a muchas personas con sus saberes y formas de ver la vida desde otra óptica. La invitación es a mirar y reconocer estas otras vejeces.

Beatriz Alejandra Urrutia Quiroz -Chile
Licenciada en Trabajo social – Trabajadora Social  UC
Máster en Valoración e Intervención Gerontológica y Geriátrica UDC
Twitter: @BEA_URRUTIA_Q