A lo largo de las últimas décadas el panorama demográfico ha ido modificándose de forma drástica, entre otras razones de gran importancia, por el acelerado proceso de envejecimiento de la población, especialmente en el denominado primer mundo.

Las cifras que manejan las agencias internacionales, sitúan a nuestro país como uno de los que va soportar un mayor nivel de envejecimiento de su población en los próximos veinte años, pudiéndose situar entre los tres más envejecidos del planeta. Como consecuencia del avance del proceso de envejecimiento de la población, producto del aumento de la esperanza de vida y de la baja tasa de nacimientos, habrá, igualmente, un crecimiento exponencial de enfermedades de carácter invalidante y de situaciones de fragilidad, que precisarán –ya está ocurriendo en la actualidad-, de la atención creciente de la sociedad y de las instituciones. Los desafíos planteados en este escenario deben ser respondidos de forma apropiada, a pesar de la coyuntura de grave crisis económica por la que estamos atravesando actualmente.

La continuación de este imprescindible pilar del estado de bienestar, no suficientemente desarrollado en nuestro país por la aparición de la citada crisis, tiene que ser un compromiso inexcusable a corto plazo, a partir del cual deben implementarse medidas -no sólo puntuales-, en la demanda de dicha atención, principalmente de la población mayor, para la implantación definitiva de un marco estable de protección del dependiente, que permita que la sociedad perciba de forma nítida que el Estado es el verdadero garante de esta protección y de su derecho a una adecuada calidad de vida, así como a la prevención sobre la aparición de nuevas amenazas, que sin duda serán un realidad cercana en el acelerado proceso de envejecimiento que vivimos.

Esta situación, distinta de la de hace pocos años y, sin duda distinta de la de los venideros, plantea nuevos retos que no pasan únicamente por un mayor conocimiento de los trastornos que sufre la población mayor o las personas con graves enfermedades invalidantes, a quienes, sin duda, hay que seguir ofreciendo respuestas desde la investigación y la atención física y psicológica, sino también, desde la mejora de la especialización de los servicios que se ofrecen, que se acerque más a un tipo de dependiente radicalmente distinto al anterior, y que demanda una atención de mucha más calidad, especialmente en el trato humano y psicológico, ya que se trata de personas mucho más informadas y, por lo tanto, más participativas y conscientes de su proceso y de sus derechos.

Todo ello exige que las personas e instituciones que tengan a cargo el cuidado y la protección de este nuevo tipo de dependiente, dispongan de los conocimientos adecuados, ya que el modelo asistencial que se demanda actualmente sitúa a los usuarios en el centro de los cuidados. En este sentido, se ha producido una redefinición de los roles en todos los actores implicados, incluidos la familia, las instituciones y los profesionales a cargo de la asistencia y la protección de las personas dependientes y, como consecuencia lógica, del tipo de intervención a implementar, lo que requiere una actualización de dichos conocimientos y competencias.

La apuesta firme de la Universidad de Salamanca, como pionera en los estudios del envejecimiento, y su compromiso por la potenciación de la Formación Permanente, nos orienta a ofertar este nuevo Máster en Dirección y Gestión de Centros Gerontológicos de forma Semipresencial, lo que se ajustaría a los modelos más actuales de formación, demandados por los profesionales y las instituciones que tienen a cargo el cuidado y la atención de las personas mayores.

El Máster en Dirección y Gestión de Centros Gerontológicos se fundamenta, por tanto, en la promoción de la calidad de vida y la garantía de los derechos de las personas con deterioro por envejecimiento y otras patologías de carácter invalidante, a partir de la difusión de una formación acorde con unos estándares de calidad, actualización de recursos, puesta en marcha de estrategias y compromiso con los avances en la atención y la relación centrada en la persona, propios del desarrollo social actual en un país que exige que los responsables de esta gestión sean los mejores profesionales que garanticen el mejor servicio.

FICHA

  • Título propio: Máster en dirección y gestión de centros gerontológicos.
  • Rama de conocimiento: Ciencias de la Salud
  • Centro: Facultad de Psicología
  • Tipo de enseñanza: Semi-Presencial
  • Director/a: María Belén Bueno Martínez
  • Duración: Un curso académico
  • Créditos ECTS: 60 créditos ECTS
  • Plazas de nuevo ingreso: Nº mínimo: 10. Nº máximo: 15
  • Precio: 2.520 € (preinscripción: 320 €, matrícula 2.200 €)
  • Coste por crédito: 42 €

El Máster en Dirección y Gestión de Centros Gerontológicos ofrece los siguientes sistemas de apoyo a los estudiantes: Tutorías presenciales, atención y seguimiento presencial, contacto y comunicación telefónica, contacto e intercambio por correo electrónico.

Director:
Mª BELÉN BUENO MARTÍNEZ
Área de Conocimiento y Departamento: Psicología Evolutiva y de la Educación
Datos de contacto 923 294616; bbueno@usal.es
Profesora Titular de Universidad. Desde 2005 desempeña el cargo de Directora de los títulos de Experto y Máster en Gerontología; con anterioridad a esa fecha fue subdirectora de ambos títulos desde 1990.

Entrevista a Belén Bueno. “Un psicólogo especialista en envejecimiento no tiene por qué ser sanitario”

Co-Dirección:
LUIS MELERO MARCOS
Área de Conocimiento y Departamento: Psicología Evolutiva y de la Educación
Datos de contacto 923 294616; melmar@usal.es
Profesor Titular de Escuela Universitaria.
Desde 1989 ha desempeñado el cargo de Tutor académico de las prácticas de los títulos de Experto y Máster en Gerontología.

Miembros de la Comisión Académica:
Mª BELÉN BUENO MARTÍNEZ
LUIS MELERO MARCOS
JOSÉ CARLOS SÁNCHEZ GARCÍA

Profesor Titular de Universidad.
Área de Conocimiento y Departamento: Psicología Social y Antropología
Datos de contacto (teléfono, e-mail) 923 294610 (3315); jsanchez@usal.es
Número de estudiantes a integrarse (al menos 25% de la Comisión Académica): 1
Procedimiento de elección de estos estudiantes: Se elegirán por sorteo entre los que se presenten voluntariamente, al comienzo del curso.