Aunque no para nosotros Roselin, la Tercera Edad es una etapa muy incomprendida, incluso por las personas Mayores. No se ve como un proceso lógico sino como la puerta de salida pero desde QMAYOR insistimos que aún pueden ser útiles, disfrutar del ocio y tener nuevas ilusiones; protagonistas de una etapa igual de interesante que el resto. ¿Cómo lo ves tú? ¿Cómo les podemos volver a enganchar a la vida?

Sí efectivamente es una etapa ampliamente incomprendida, porque estamos enfocándonos más en lo negativo y en el hecho de representar la etapa próxima a la salida, pero si nos enfocamos en lo positivo la vejez puede convertirse en la mejor oportunidad que tenemos para lograr una salida triunfal. Adicionalmente parece que existiera una actitud de resistencia y/o temor frente al hecho de tener que transformar nuestras propias concepciones sobre cómo debemos vivir. Pero precisamente allí está el trabajo de profesionales gerontólogos y demás allegados a la causa, se trata de darle apertura a una experiencia que debe orientarse como un momento de la vida en el que es necesario prepararse de antemano y cambiar la rigidez por la flexibilidad.

Por lo tanto, oriento mi trabajo enfocándome en la premisa de vivir la vida, más que en vivir la vejez, creo firmemente que cada etapa tiene el mismo objetivo fundamental, es decir; aprender, cuidarse, crecer como persona y disfrutar el recorrido. También creo es la etapa más propicia para transmitir conocimientos, compartir las fórmulas de éxito, bien sea a través de nuevos proyectos de vida ,en segundas ocupaciones, trabajos de medio tiempo o cualquier otra clase de participación.

¿Fue la relación con tus abuelos la que condicionó tu interés hacia la gerontología? Háblanos un poco de los Mayores de tu familia…

Pues no, mis abuelos no condicionaron la elección de la carrera, mi incursión se debe más a una estrategia improvisada de mi parte, pero si fueron los adultos mayores con los que interactúe los que motivaron mi interés en dedicarme de lleno a la gerontología. En mi familia, tengo dos caras diferentes de la vejez. Mi abuela paterna reza para aliviarte cualquier mal o para desearte bien, sencilla extrovertida, no hace caso a las dietas, le gusta cantar, usar mañas con la familia para llamar la atención, pero en líneas generales posee una visión de gratitud con la vida muy bonita. Mientras que mi abuela materna es una señora completamente coqueta, que no le gusta mucho decir su edad, está pendiente de cuidar su alimentación, vigila sus problemas de salud, pero se inhibe cada vez más con el paso de los años. Afortunadamente con ambas tengo buenas relaciones y cada vez que puedo hago mi aporte, disfrazado a veces pero lo hago y ellas lo aceptan con amor y respeto.

¿Cómo son los Mayores con los que trabajas? ¿En qué áreas trabajar con ellos en la actualidad?

Debido a la variedad de necesidades que hay en el país me he mantenido realizando un ejercicio libre de la gerontología, he trabajado de forma independiente con adultos mayores desde los 60 años hasta centenarios, con discapacidad, solos en casa, asociaciones de jubilados, clubes de adultos mayores en comunidades, he interactuado en ambientes de bajos y altos estratos económicos.

Actualmente en el país, estoy trabajando sobre todo con grupos organizados, hago un voluntariado desde hace 8 años con un club llamado los años dorados, con quienes mantengo fuertes relaciones. pero mi interés particular va centrado en promover envejecimiento activo y allí encauzo con más fuerza toda mi energía , así que parte de mi respuesta está plasmada en la creación de la página de Facebook e Instagram llamada @GerontoplusVenezuela, donde me esfuerzo por proveer alguna información, recomendación y también alivio y alegría a algunos de ellos.

En España los abuelos han sido el sostén de muchas familias durante los tiempos difíciles. ¿Cómo está siendo ese papel en tu país?

Honestamente aquí en el país; no es nuevo el apoyo entre sí por los miembros del grupo familiar, esta característica tiene larga data, las razones primordiales están basadas en la conformación de familias extendidas y en la matrifocalidad. Tanto que en el 2006 cuando obtuve el título de técnico superior de gerontología dedique mi trabajo especial de grado a los abuelos, a su participación, yo misma he sido beneficiada a través de mis padres, pero sin duda los adultos mayores, abuelos o no, hoy más que nunca están apoyando en todo tipo de forma a sus hijos, nietos y demás familiares, efectivamente muchos sacrifican su propia satisfacción de necesidades como una vía para sobrellevar el gran reto de lo que significa en estos momentos vivir en Venezuela.

¿Cuáles son los principales problemas a los que está haciendo frente la población mayor?

Partiendo de que para mí todo está vinculado, resumo toda mi respuesta diciendo que la salud, su salud mental, su salud física, sus posibilidades de recuperación de la salud. Pero el detalle apremiante está además en que quienes suponemos ser un apoyo en la solución de estos problemas, se nos dificulta brindar soluciones adecuadas. De hecho, he dejado de vender el slogan de envejecimiento exitoso, porque siento que le falto el respeto a estas personas, ni siquiera yo misma puedo ser un modelo de salud a seguir por más que me esfuerzo y “lo hago” en estos momentos.

Así que la mayoría de los gerontólogos están trabajando en base a lo que es posible para este tiempo específico, de manera particular, los proyectos que diseñé con la intención de responder a necesidades de los mayores han estado prácticamente inhabilitados, una de esas propuestas está enmarcada desde hace muchos años en la idea de desarrollar un Plan Nacional de Envejecimiento y Vejez, que en consecuencia viene acompañado de una serie de proyectos más, los cuales han tenido que esperar y mientras tanto sigo luchando con mis colegas para que se consoliden pronto.

Les debemos todo nuestro reconocimiento y sin embargo aún tenemos un gran homenaje pendiente. ¿Cómo te lo imaginas? ¿Unimos esfuerzos (España-Venezuela) para hacer algo tan grande como sus corazones?

Definitivamente es el tiempo indicado para otorgar un reconocimiento a los adultos mayores, quienes considero se han convertido en una generación de oro en este país y también en otros rincones del mundo, porque son personajes que les ha tocado adaptarse y vivenciar toda una etapa cargada de importantes procesos políticos-sociales, innovaciones tecnológicas, cambios ambientales y de la cotidianidad, así que imagino un evento público, un convenio amistoso entre países, una fiesta nacional para ellos, un agradecimiento personalizado de parte de sus propios familiares, imagino el pronunciamiento de personas honorables para que no les quede duda de su valiosa labor, pero sobretodo imagino ese justo momento de satisfacción reflejado en sus rostros por todo lo que han hecho.

Roselin Jerez Arteaga

Representante de Bienestar Biopsicosocial COVEGER

Licenciada en Gerontología.

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