Personas mayores en Chile

En Chile desde el viernes 18 de octubre, comenzamos a vivir un estallido social, que aun se encuentra en pleno desarrollo, puesto que las demandas sociales que lo originaron aun no tienen respuesta.  La salud mental de las personas mayores en medio de este conflicto puede verse afectada, producto de la irrupción de cotidianidad que con lleva un periodo de agitación social, es por ello que como corresponsal de QMayor en Chile, converse con Susana González Ramírez, Médico Gerontopsiquiatra, Magister en Psicogerontología.

Nicolás: Susana, ¿Que crees que está pasando con la salud mental de las personas mayores en medio del estallido social?

Susana: Como sabemos, las personas mayores son heterogéneas, en la medida de que cada una de ellas ha construido su propio curso de vida y ha transitado por experiencias diversas. Entonces, frente a las circunstancias de convulsión social que vivimos actualmente, podemos encontrarnos con vivencias distintas; no todas las personas mayores están percibiendo el momento de la misma manera. Algunas personas mayores sienten la situación actual como una amenaza, dada la inestabilidad, las expresiones de violencia, y la incertidumbre de futuro, por lo tanto, algunas están preocupadas por su seguridad personal, y otras por el bienestar de sus más cercanos. Sin embargo, también hay personas mayores que han visto el estallido social como una oportunidad de participar, por ejemplo, en los cabildos. Los mayores no siempre se sienten escuchados, y al ser convocados, han agradecido la oportunidad de tener un papel activo en nuestra sociedad.

Nicolás: Durante un estallido social como el que estamos viviendo hoy en Chile, ¿Qué cuadros de salud mental pueden aparecer en las personas mayores?

Susana: En general, lo que se ha visto con frecuencia en estas semanas es la sensación de cansancio y temor, fundamentalmente debido a la intensidad de las imágenes que muestran los medios de comunicación y a la incertidumbre respecto a hacia dónde desembocarán los acontecimientos. Si pensamos en aquellas personas que viven la situación actual como amenazante para sí mismas, para sus cercanos o para la estabilidad del país, lo más seguro es que aparezcan síntomas ansiosos, como fallas de concentración, crisis de angustia, dificultades para conciliar el sueño. Es muy pronto todavía para pensar en la aparición de trastornos depresivos, ya que éstos se pueden presentar si las situaciones estresantes se prolongan por un tiempo más largo; si esto ocurriese, podrían empezar a aparecer depresiones como una expresión de desgaste, tensión, e incertidumbre extendidas en el tiempo. Finalmente, si se trata de personas que tienen el antecedente de haber vivido situaciones traumáticas en época de dictadura, la represión actual podría reactivar dichas vivencias y desencadenar síntomas de estrés postraumático.

Nicolás: Por ultimo y agradeciendo tu colaboración, ¿Que estrategias recomiendas para enfrentar estos momentos, pensando en las personas mayores, en los cuidadores familiares de personas mayores en situacion de dependencia y también en  los asistentes de cuidado de personas mayores que viven en residencia?

Susana: Una recomendación que ha circulado y que se aplica a todas las edades, es moderar la exposición al bombardeo de información que hemos vivido. Es saludable mantenerse informado si uno lo desea, siempre y cuando ello no induzca la aparición de angustia que interfiera de manera considerable con la calidad de vida de la persona mayor. También es importante recomendar filtrar la información que se recibe, descartando aquella que no proviene de fuentes identificadas y confiables. Lo más importante siempre es preguntar y escuchar. Tal como dije antes, no todas las personas mayores están viviendo los acontecimientos de la misma forma, por lo tanto, hay que preguntarle qué le parece, cómo se siente, qué opina, y qué necesita. Si la persona no entiende a cabalidad lo que sucede, es recomendable explicarle de manera sencilla y no tendenciosa. Dependiendo de las inquietudes y necesidades de cada persona mayor, serán las estrategias que escogeremos, propiciando satisfacer sus necesidades y promover – como siempre – su calidad de vida. Por último, no hay que olvidar que gran parte de las personas mayores sufre condiciones de salud crónicas que son susceptibles de descompensarse con el estrés. Entonces, es recomendable controlar la presión arterial en el hipertenso, la glicemia en el diabético, la calidad del sueño en la persona que tiende a dormir mal, los pensamientos paranoides en la persona con demencia, etc.

Nicolas Cisternas

Por Nicolás Cisternas-Sandoval

Psicólogo. Especialista y magister (c) en Psicogerontologia. Universidad Maimonides.

Corresponsal en Chile y Argentina. 

 

Chile Despertó: El Análisis a un estallido social