Las personas mayores en Cáritas Chile

Amigo, ¿cuál es el trabajo que realiza Cáritas Chile con las personas mayores?

Parte contando que los registros de trabajo con personas mayores son de los años 70, en ese periodo se generan las primeras acciones del trabajo de la Iglesia Católica en ese periodo desde una lógica de dar respuesta a los ancianos que se encontraban solos, con el pasar del tiempo fuimos creciendo y avanzando, cambiando la mentalidad y entendiendo que las personas mayores eran sujetos de derechos y que desde esa mirada ellos tenían que ser protagonistas de los procesos, desde el año 2004 tenemos el mandato desde la Conferencia Episcopal de Chile de animar esta pastoral a nivel nacional, el trabajo que desarrollamos parte desde un servicio que se desarrolla con, para y desde las personas mayores  para promover el reconocimiento de su dignidad de personas hijos e hijas de Dios y sus derechos como tales, a través de la generación de espacios para el desarrollo personal y la espiritualidad, la construcción de una imagen social positiva de la vejez y el envejecimiento, el fortalecimiento de su activa participación social como protagonistas de su desarrollo y la valoración de su aporte a la Iglesia, la familia y la sociedad. 

“En nuestra sociedad existe una #gerontofobia que impide que se valore la experiencia, el hacerse mayor, las arrugas o la dependencia”

 Y ¿cómo ves tú que ha sido el protagonismo de las personas mayores que pertenecen a los clubes y  la pastoral social  en la comunidad? 

Para nosotros esto es un tema central, desde el año 2004 iniciamos un proceso donde fuimos avanzando en el protagonismo, participación e incidencia de las personas mayores, en el inicio de este proceso costaba que las personas asumieran ese protagonismo, puede ser porque estaban acostumbrados a una mirada más desde la asistencia, pero claramente desde ese entonces hasta hoy avanzamos, hoy los dirigente son otros, conocen sus derechos, proponen ideas, realizan programas radiales a cargo de personas mayores, se contactan con las autoridades del país y de sus regiones para generar vínculos e incidencia como parte de este proceso, en algún momento solo trabajamos con grupos vinculados al mundo de las parroquias, después de conversar con dirigentes de uniones comunales, acogimos la idea y desarrollamos un Encuentro Nacional con dirigentes de clubes parroquiales y de uniones comunales, este fue el inicio   de un nuevo tiempo, se rompieron los prejuicios que existan y las personas mayores entendieron que juntos podían realizar muchas cosas y que habían más puntos de encuentro que diferencias, hoy esta organización se llama CODISAM (Consejo de dirigentes sociales adulto mayor) cuentan con personería jurídica, con directiva vigente y postulas a fondos concursables para generar recursos. Puedes revivar buscando en youtube escribiendo Codisam aparecerá un video que habla en mayor detalle de este proceso.  

Durante 6 años consecutivos la Editorial San Pablo, junto a la Pastoral Social de Caritas Chile y el Centro de Estudios U3E de la Universidad Mayor han organizado el concurso literario para personas mayores “Líneas de Vida” ¿Qué puedes contarnos acerca de esa experiencia? ¿Qué cosas de los relatos de las personas mayores concursantes te han impresionado más?. 

es una experiencia muy interesante, este concurso surge de una invitación que nos realiza Ediciones San Pablo Chile donde nos plantean la idea de realizar un concurso con adultos mayores, ellos tenían la editorial y nosotros a la gente, por lo que nos animamos a asumir con pocos recursos y mucho esfuerzo este desafío, este concurso tiene dos objetivos muy importante, primero queremos rescatar la memoria histórica de los mayores, mejorando su autoestima y entendiendo que al relatar las experiencias están transmitiendo su mensaje a las otras generaciones y mejorar la imagen negativa de la vejez mostrando a la sociedad que los mayores son capaces de esto y mucho más. Una persona que participo desde Calama nos contó que ella junto a su esposo escribían y participaban y que para ella escribir era como dar a luz, que en el fondo escribir era tener un hijo y compartir con otros ese proceso, eso me impresiono, algunos autores relatan lo siguiente “Sentía como una lluvia de estrellas caía sobre el verso” “La poesía siempre estuvo pendiente de mí y yo de ella, esta es la única vez que me atreví a mostrarla” “Escribir para estar vivo”, este concurso rescata historias que están guardadas en algún lugar, siempre hay historias que merecen ser contadas. 

Mario has asistido recientemente al Primer Congreso Internacional de la Pastoral de las Personas Mayores “La riqueza de los años” en Roma ¿Cuál es el mensaje que ha entregado su Santidad el Papa Francisco acerca de las personas mayores y su rol en la iglesia? 

El Papa Francisco nos pide algunas cosas fundamentales, lo primero es que a las personas mayores las tiene en su corazón, en su Pontificado, en muchas ocasiones ha destacado el rol que tienen en la transmisión de la fe, pero en el diálogo con los jóvenes para custodiar las raíces de los pueblos, nos plantea también que desea una renovada reflexión eclesial sobre la que ha definido la bendición de una larga vida, a los adultos mayores el santo Padre les ha pedido ser protagonistas y de “no tirar los remos en la barca” porque “a la vejez debemos inventarla”, nos pide afrontar la cultura del descarte de las personas mayores en nuestra sociedad, el rol de ellos en la familia entre otros desafíos donde tenemos que buscar e incentivar la activa participación de ellos en este proceso, uno de los aspecto importantes también que se generaron en este encuentro es el intercambio de experiencias entre los participantes, este es un signo que tenemos mucho que hablar para conocer y buscar las respuestas en un trabajo en conjunto.

Envejecer en el lugar: alternativa a las residencias de larga estadía

Como trabajador social, ¿qué te hizo interesarte en trabajar con y para las personas mayores? 

Lo primero debo decir que durante 13 años de mi vida trabaje en temas de infancia, especialmente con niños y niñas en situación de calle en el Hogar de Cristo, con quienes aprendí muchas cosas de la vida y que pongo en práctica, llegar a trabajar con personas mayores fue una casualidad de la vida, en esta experiencia me di cuenta de algunas relaciones entre ambos grupos que claramente son distintos, pero hay puntos de encuentro, ambos grupos sienten, viven y sufren el abandono y eso tenemos que cambiarlo, transformarlo para llegar a construir una sociedad distinta, una sociedad más justa, más solidaria con todas las edades, quienes inspiraron mi vocación social me enseñaron a cuestionar lo que es injusto, a buscar salidas, a transformar las relaciones de poder que hacen mucho daño, en estos días conversaba con una trabajadora social de la Pastoral de la persona Idosa de Brasil y nos dábamos cuenta que uno se va transformando, aprendiendo, compartiendo y transformando en el trabajo que desarrollamos, en el fondo uno se compromete con las personas y aprende el compromiso que ellos le ponen a lo que nos proponemos 

Mario y cuéntanos, ¿cómo vives tú tu propio proceso de envejecimiento?

Tratando de entenderlo, asumiendo que uno cambia con el paso del tiempo, adaptándose  a esas situaciones, preparándose para el futuro, también viviendo esta realidad a nivel familiar, en el caso personal mi suegra vive hace algunos años signos de demencia y tratamos de acompañarla en ese proceso donde vemos que avanza, converso con mis hijas para que tengan paciencia, que observen, que eso también nos podría pasar como una forma de transmitirle a la siguiente generación que puede ser necesario que en la vejez necesitemos de cuidados. 

Finalmente ¿Que le dirías a las generaciones de jóvenes acerca de las personas mayores y el trato hacia este grupo etario? 

Creo muy importante que las generaciones más jóvenes escuchen a los mayores, nosotros somos producto del esfuerzo que ellos pusieron al cuidarnos al educarnos, al alimentarnos, los mayores son quienes trabajaron duro y con mucho esfuerzo para que nosotros pudiéramos salir adelante, por lo que tenemos una responsabilidad ética y moral con nuestros mayores, no olvidemos que nuestros hijos miran y ven como tratamos a nuestros mayores así ellos nos trataran a nosotros. 

Conversación mantenida con Beatriz Urrutia Quiroz es Trabajadora Social titulada en la Pontificia Universidad Católica de Chile, Máster en Valoración e Intervención en Gerontología y Geriatría de la Universidad de La Coruña. Trabaja en la temática del envejecimiento y vejez desde el año 2003, desempeñándose en distintas instituciones como Fundación AMANOZ, Hogar de Cristo, Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Mayor, entre otras. Ha realizado docencia en gerontología y participado en medios de comunicación radiales dedicados a la temática. 

Correo electrónico: burrutia@uc.cl 

Twitter: @BEA_URRUTIA_Q

“¿Necesitamos más residencias? Sí, pero tambien otros modelos de cohabitar”