¿Qué es OPTIMA?

Optima es un proyecto de intervención que pretende fomentar el optimismo en personas mayores. Surge ante la demanda de diferentes profesionales de varios centros de participación activa de Granada al conocer los resultados de la tesis doctoral de Cristina Gabriela Dumitrache con el título La satisfacción vital en las personas mayores: impacto de los recursos psicosociales dirigida por la dra. Ramona Rubio. En dicha tesis doctoral se encontró que el optimismo, o las expectativas futuras positivas, era una de las variables que se asociaban en mayor medida con la satisfacción vital.

Como consecuencia nos planteamos diseñar un programa de intervención para el fomento del optimismo. Para ello realizamos un estudio científico en el que se contó con la participación de 100 personas mayores con edades comprendidas entre 61 y 81 años de diferentes Centro de Mayores Participación Activa (CMPA) dependientes del Área de Familia, Bienestar Social e Igualdad de Oportunidades del Ayuntamiento de Granada. El programa de intervención aplicado a las personas mayores estuvo compuesto por un total de 12 sesiones (dos sesiones de presentación y cierre del programa de intervención y diez propiamente de intervención) con una duración de una hora por sesión y una frecuencia de tres veces por semana, siendo la duración total del programa de cuatro semanas.

Las actividades realizadas en cada sesión tenían como objetivo fomentar entre los participantes la consciencia sobre la importancia de las expectativas futuras y realizar diferentes actividades que les permitieran aprender técnicas útiles para modificar las expectativas que tenían del futuro. Se han utilizado técnicas como la visualización temática, la activación de recuerdos positivos o mostrar gratitud, técnicas utilizadas en la terapia cognitiva que parecen ser efectivas para aumentar las expectativas futuras positivas según la literatura científica.

¿Qué resultados de la investigación os han sorprendido especialmente?

No esperábamos que tras solo 4 semanas de aplicación del programa aumentara la puntuación en optimismo en 4 puntos, fue una grata sorpresa. Obviamente esperábamos encontrar un aumento en los niveles de optimismo pero no tan altos.

¿Creéis que hablamos poco de la felicidad de la población adulta mayor?

Sí hablamos poco, pero hablamos poco porque la felicidad no parece ser una prioridad. Cuando un alto porcentaje de personas mayores padece ansiedad, depresión, soledad, cuando los índices de dependencia son tan altos, como profesionales e investigadores tenemos la obligación moral de buscar soluciones para las situaciones de dependencia y disminuir los niveles de depresión, ansiedad y soledad. Al mismo tiempo tenemos que tener en cuenta que la felicidad de las personas mayores puede ser un indicador del grado de desarrollo de una sociedad, ya que la felicidad de las personas mayores es indicador de que en una sociedad existen oportunidades para seguir participando, que existen los recursos necesarios para poder vivir mayor tiempo de manera independiente aunque el estado de salud de la persona mayor se vaya deteriorando.

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¿Qué papel juega el agradecimiento para activar ese optimismo? 

Según la literatura previa el agradecimiento pone en marcha una serie de emociones positivas tales como alegría, sentirse afortunado, o entusiasmo. A la vez cuando conectamos con el sentimiento de agradecimiento disminuye la preocupación y las quejas somáticas tales como cansancio excesivo o dolores que no tienen una causa orgánica. Por otro lado el estado de agradecimiento es incompatible con emociones negativas como la envidia o el odio, emociones que de modo sostenido pueden influir negativamente nuestro estado de salud. Por último el agradecimiento estimula en nosotros la conducta procial y las relaciones sociales cálidas y afectuosas, lo que de manera indirecta va a repercutir en la percepción que tenemos de nosotros mismos y del mundo, ya que somos. Los estado emocionales que se activan cuando conectamos con el agradecimiento nos ayudan a ver el futuro de manera más positiva.

Según nos dice la literatura, los rasgos de la personalidad son estables y difíciles de cambiar pero también son susceptibles de cambiar, ¿de qué forma?

Efectivamente los rasgos de personalidad, o los patrones comportamentales y de pensamiento que se han ido forjando a lo largo del ciclo vital, suelen ser estables y difíciles de cambiar. Sin embargo hay evidencia científica que demuestra que los rasgos de personalidad pueden ser modificados a través de intervenciones psicosociales y a través de la terapia congnitivo-conductual. La intervención psicosocial se centra en un comportamiento o comportamientos problemáticos y trata de modificarlos en un colectivo de afectados de modo que los afectados sean capaces de manejar las situaciones problemáticas. Aunque siempre vamos a tender a comportarnos de una manera estable, las conductas, los estados emocionales y los pensamientos pueden verse transformados por el contexto social en el que las personas están inmersas. No podemos pensar en las personas como entes aisladas, somos seres sociales que vibramos con las relaciones los demás, cambiamos en función de todo lo que nos ocurre. Por esa razón las intervenciones de grupos pueden ser útiles.

Otra forma de cambiar los rasgos de personalidad es la terapia cognitivo-conductual implica, ente otras cosas el uso de técnicas como las visualización o reestructuración cognitiva y permite cambiar los comportamientos y pensamientos de las personas.

Además en los últimos años han surgido otros enfoques como por ejemplo el mindfulness cuyos beneficios para la salud mental han quedado demostrados en múltiples investigaciones.

Todas estas técnicas nos pueden ayudar a modificar ciertas tendencias innatas, aunque no podemos esperar cambiar completamente después de un mes de poner en práctica dichas técnicas. Para cambiar una tendencia comportamental o emocional es necesario tener una gran motivación para cambiar y un esfuerzo constante para aplicar a diario estas diferentes técnicas.

¿Son la depresión y la ansiedad más prevaleces entre la población anciana?

La ansiedad y la depresión son muy prevalentes entre las personas mayores, en el último informe IMSERSO donde se recogían datos sobre los niveles de depresión el 46.7% de las personas mayores encuestadas indicaban sentirse deprimidas, posteriormente el informe IMSERSO 2017 pone de manifiesto que que la prevalencia de cuadros depresivos activos aumenta conforme aumenta la edad. En el caso de la ansiedad el porcentaje de personas mayores que la padecen varía del 8,8% al 12% según el estudio. Por ello es necesario poner en marcha iniciativas para paliar la depresión y la ansiedad de las personas mayores y dedicar recursos específicamente para paliar estos problemas.

¿En qué otras investigaciones estáis trabajando en la Universidad de Granada (España)?

En el grupo de investigación dirigido por la doctora Ramoa Rubio, hay investigadores e investigadoras de diferentes profesiones, por tanto tenemos varias líneas de investigación abiertas. Así la doctora Ramona Rubio ha trabajado y siguen trabajando en numerosas investigaciones sobre soledad y calidad de vida. El doctor José Luis Cabezas está trabajando en el afrontamiento de la muerte y el duelo. La doctora Laura Rubio y yo trabajamos en temas de afrontamiento, resiliencia y envejecimiento con éxito. El doctor Javier Tubio trabaja en temas relacionados con el envejecimiento cerebral, el doctor Alberto Castellón trabaja en demencias. Aunque todos nosotros colaboramos en las diferentes líneas de investigación que tenemos abiertas.

Sobre sus autoras:


Cristina Gabriela Dumitrache (en la foto a la derecha)
es Profesora Ayudante Doctora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Granada e investigadora del grupo de investigación en Gerontología dirigido por la profesora Ramona Rubio Herrera, catedrática de la Universidad de Granada.

Cuenta con una licenciatura en Psicología y un Máster en Gerontología Social. Defendió su tesis doctoral en Gerontología Social en 2014 con mención internacional obteniendo un Sobresaliente Cum Laude. Realiza investigaciones sobre calidad de vida y bienestar en la vejez, así como sobre el desarrollo socioemocional a lo largo del ciclo vital. Cuenta con varias publicaciones de impacto en revistas nacionales e internacionales y ha participado en diferentes congresos internacionales de reconocido prestigio. Además, ha colaborado en diferentes proyectos de investigación nacionales e internacionales. Por último, es profesora de diferentes asignaturas del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, así como de diferentes cursos dirigidos a personas mayores y a profesionales que trabajan con personas mayores.


Laura Rubio
 (en la foto a la izquierda) 
es Profesora Ayudante Doctora en la Universidad de Granada e investigadora del grupo de investigación en Gerontología dirigido por la profesora Ramona Rubio Herrera, catedrática de la Universidad de Granada. Imparte docencia en el Máster Universitario en Gerontología, Dependencia y Protección de los Mayores de la misma universidad. Cuenta con una licenciatura en Biología y otra en Psicología y con un Máster en Gerontología Social.  Defendió su tesis doctoral en Gerontología Social en 2015 con mención internacional obteniendo un Sobresaliente Cum Laude.

Sus trabajos de investigación se centran en diferentes temáticas relacionadas con la gerontología como el envejecimiento activo, estrategias de afrontamiento, bienestar y aspectos emocionales del envejecimiento. En torno a estas áreas de investigación ha participado en proyectos de investigación, publicado artículos en revistas internacionales de impacto, capítulos de libro y ha participado en numerosos congresos nacionales e internacionales sobre el envejecimiento.

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