Bajo la situación actual muchos profesionales se han agrupado construyendo proyectos dirigidos a las personas mayores, en esta ocasión entrevistamos desde la ciudad de Viña del Mar en Chile, a las creadoras de Mente en movimiento, ellas son Natalie Cremades y Javiera Bravo

N:¿Cómo nace mente en movimiento?

A: El proyecto de Mente en Movimiento nace del trabajo en conjunto de Natalie Cremades y Javiera Bravo. Ambas trabajábamos como fonoaudióloga (Logopeda) y kinesióloga (Fisioterapeuta) respectivamente en un centro de día de Viña del mar, pero con el estallido social de octubre el lugar cerró.

Las dos nos sentíamos muy cómodas y comprometidas con el trabajo con las personas adultas mayores, así que ideamos una manera de continuar por un camino que representara nuestros valores y anhelos para esta población. Empezamos haciendo capacitaciones gratuitas y abiertas a la comunidad para personas mayores y cuidadores, en las que notamos un gran interés de parte de los y las asistentes en el tema de envejecimiento activo, pero todo se paralizó cuando la pandemia del COVID 19 llegó al país en marzo y las reuniones para personas mayores se suspendieron. Sabíamos, por la información que llegaba desde Europa, de las dificultades que estaba teniendo esta población debido a la cuarentena, así que quisimos anticiparnos a lo que se venía y buscando ser un apoyo para la comunidad lanzamos la Campaña Intergeneracional ante el COVID 19 el mismo día que se decretó el estado de emergencia en el país.

Viaje a la mente de un cuidador

N: ¿Cuál es la experiencia personal y profesional que las motiva a levantar este proyecto?

Yo (Natalie), crecí rodeada de personas adultas mayores. Mi bisabuela me cuidó siendo bebé y tuve su compañía hasta los 11 años, también pasé veranos completos con mi abuela mientras mis padres trabajaban. De la misma manera compartí con tíos y tías abuelas desde pequeña. Siempre les vi autosuficientes, por lo que desarrollé afinidad y especial interés por su bienestar más allá de los vínculos familiares. Y yo (Javiera), vivo con mi abuela materna, que es súper independiente y participa de manera activa en muchas agrupaciones sociales y recreativas, por lo que no cabía en esa categoría de “abuelita” con la que mis amigos, sin conocerla, la categorizaban.
A través de esas vivencias y experiencias personales, notábamos que la mayoría de las actividades dirigidas a grupos de personas (talleres de danza, clases de yoga, etc.) estaban, y aún están, muy divididas por rangos etarios. Existe una división entre niños, niñas, jóvenes, adultos, adultas y las personas mayores.

Es poco el contacto que vaya más allá de una relación de parentesco, por lo que muchos mayores se cierran a compartir solo con sus familias en el mejor de los casos, en otros, ni siquiera tienen esa red de apoyo. Muchas veces pasan por un duelo por pérdida de sus pares, a lo que se le suma proceso de jubilación en el que dejan sentirse capaces por esta “pérdida” de la capacidad productiva. Poco a poco se van viendo aislados y aisladas, lo que dificulta mucho el proceso de tomarse la vejez de manera positiva al no ser incluidos y valorados por su entorno y la sociedad. Esto nos motivó a pensar en un proyecto en el que, desde nuestra labor profesional, pudiéramos aportar a derribar los prejuicios que tienen las familias, la comunidad y las mismas personas mayores, sobre la vejez.

N: Actualmente están con una campaña intergeneracional ante el Covid 19. Cuéntenos acerca de esta iniciativa.

A: Se trata de una red de apoyo para personas adultas mayores que, debido a la pandemia y a la consigna de distanciamiento social, no puedan salir de sus casas para retirar los medicamentos desde los centros de salud, realizar compras o hacer diferentes trámites fuera de casa. Nosotras buscamos y contactamos, dentro de las personas que se han inscrito como voluntarias, a alguien que viva cerca para que pueda hacer las gestiones y llevarle lo que necesite a su casa cumpliendo ciertos protocolos para protección de ambas. También mantenemos contacto con aquellas personas que se encuentran con poca red de apoyo o que necesiten contención emocional y hacemos acompañamiento telefónico.

La gente que se ha inscrito como voluntaria es de un rango etario muy amplio (desde los 18 a 65 años), y son en su mayoría mujeres. Son personas muy proactivas, movilizadas por un espíritu de labor social enorme, por lo que estamos muy agradecidas de tenerles como equipo. Compatibilizan el teletrabajo, las clases en línea y sus labores diarias para entregar su tiempo a personas mayores de manera desinteresada. Algunos se trasladan a pie o en bicicleta para entregar medicamentos a las personas, evitando el transporte público para disminuir el riesgo de contagio, e incluso tenemos el caso de una voluntaria que llama de manera frecuente a más de 50 personas mayores para hacerles acompañamiento.

También nos hemos articulado con diversas instituciones como el Servicio Nacional del Adulto Mayor Valparaíso y las Corporaciones Municipales de Viña del Mar y Valparaíso, las que nos informan sobre las gestiones municipales que se están llevando a cabo, nos derivan a algunas personas que pudieran necesitar ayuda y nos colaboran con implementos de protección, sin los cuales no podríamos efectuar un contacto seguro para las y los voluntarios.

N: ¿Cómo observan la situación de las personas mayores hoy en Chile?

A: En este momento hay mucha incertidumbre sobre lo que pueda pasar a corto y mediano plazo con el avance de la pandemia, por eso es importante que todos y todas cumplamos con nuestra responsabilidad civil, seamos conscientes y evitemos la exposición innecesaria para aplanar la curva y así, evitar ver en Chile las tristes imágenes que hemos visto en países europeos y no tengamos que lamentar la pérdida de vidas de más personas.

Por otro lado, la pandemia ha expuesto las dificultades diarias que tienen las personas mayores. Se ha hecho más patente la discriminación por edad, la falta de integración en la vida social y las debilidades de las políticas públicas.

Esto se evidencia incluso en el trato que dan los medios a las personas mayores usando frases como “nuestros abuelitos” o recalcando antes de dar los recuentos diarios, que las muertes producidas por el COVID 19 son de personas mayores con comorbilidades, como si de por sí esta situación fuera una sentencia a muerte, quitándoles valor a su vida solo por ser viejos o viejas, encasillando a los mayores en una posición de vulnerabilidad, limitando su autonomía y despojándoles de su capacidad de decisión.
Sin embargo, creemos que reconocer el estado actual de esta situación es un paso fundamental para cuestionarnos y hacer visible la temática de vejez; por lo que esta crisis es una instancia para generar cambios y que como sociedad nos hagamos parte de la vida de las personas mayores, devolviendo la mano a lo que construyeron esas personas durante toda su vida para nosotros y nosotras.

Las personas mayores como protagonistas del cambio 🇵🇪

Es una oportunidad para recomponer lazos y componer nuevas manera de relacionarnos con las personas mayores y para que los actores sociales y las caras visibles de la vejez se hagan parte de crear una nueva realidad para ellos mismos, en especial considerando el contexto social del país, donde muchas cosas están cambiando y existe una conversación constante a nivel civil sobre el nuevo Chile que queremos construir, para así, ir en rescate de los valores culturales y patrimoniales que aportan las personas mayores y enriquecer la calidad de vida no solo de ellos y ellas, sino también de la sociedad como conjunto. (#APROBAMOS)

N: ¿Cuáles son los proyectos a futuro de Mente en Movimiento?       

Queremos enfocarnos en la educación de la población general y en la promoción de salud para personas que estén en la etapa de adultez mayor. Abarcar de manera biopsicosocial la temática de vejez para promover este cambio de paradigma y potenciar los aspectos positivos de este proceso, rescatando su valor cultural y mejorando la calidad de vida para toda la comunidad.

Trabajar en el concepto de la aceptación e integración de la diversidad etaria a través de proyectos que generen instancias que propicien el contacto entre nuevas generaciones y personas mayores, ya que consideramos que, al compartir conocimientos y experiencias a través de la tradición oral, se construye un sentir social de tener algo que entregar a otras personas más allá del trabajo formal remunerado que, como sociedad, valoramos más hoy en día.
Con esto buscamos resignificar el valor cultural por sobre el económico, por lo tanto, independiente del escenario político, social o sanitario que estemos viviendo, queremos ser una entidad que vele por promover un cambio en el concepto de vejez, concientizar respecto de cómo se valora socialmente, y por supuesto, continuar trabajando con personas adultas mayores.

Para mayor información de Mente en Movimiento: En Facebook Mente en Movimiento Chile y también nos pueden escribir al correo menteenmovimientochile@gmail.com.

Nicolas Cisternas

Nicolás Cisternas Sandoval                                                                                                                                              Especialista en Psicogerontología, corresponsal en Chile y Argentina.

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