La Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG) supera ya los 25 años de vida. En ella destaca la promoción de los conocimientos de Geriatría y Gerontología entre los profesionales para brindar una mejor atención a las personas mayores.

Dentro de su labor divulgativa también dedican su trabajo a fomentar una imagen positiva de las personas mayores en la sociedad, ofreciendo a los propios ciudadanos un futuro ilusionante porque llegar a ser una persona mayor es estupendo.

Hoy nos acompañan su Presidente, Patxi Uriz y su Vicepresidenta, Camino Oslé.

¿Cuáles son las patologías más comunes asociadas a la edad que atiende el Geriatría?

Las enfermedades   cardiorrespiratorias,  como la insuficiencia cardíaca e infecciones respiratorias son frecuentes en el medio hospitalario, así como el ictus o la fractura de cadera. En la consulta observamos el dolor incapacitante,  el trastorno de la marcha, junto la presencia de   caídas; el problema de la diabetes, el deterioro funcional asociado a problemas  médicos,  el trastorno del sueño,  y del ánimo. En  algunos casos el deterioro cognitivo y los trastornos de conducta asociados. 

¿Cuáles son las preocupaciones más comunes, dejando de lado la salud, de las personas mayores que suelen transmitir en la consulta?

La pérdida de la funcionalidad, de su autonomía y el riesgo de ser una carga para sus familiares más cercanos.  Así mismo la presencia de una soledad no buscada. En ambos casos es importante su detección precoz y el establecimiento de medidas para su mejora. 

En otras comunidades de España se quejan de la situación de menosprecio hacia la geriatría, ¿cuál es la situación en Navarra? 

En mi opinión, siguen existiendo carencias en la atención geriátrica en Navarra, al igual que otras comunidades (España). Es necesario seguir trabajando en el desarrollo de una asistencia geriátrica especializada, multidisciplinar, integral, de calidad, centrada en las personas y no solo en las enfermedades, proporcionada por  profesionales  formados tanto en el campo de la Geriatría como el de la Gerontología.  Así como la planificación de estrategias preventivas, el denominado envejecimiento activo;  junto con la prevención y tratamiento del deterioro funcional o discapacidad.

¿Qué opinan de los cambios de domicilio temporales cuando los hijos «se reparten» el cuidado de la persona mayor? ¿Son positivos?

El cuidado de las personas mayores en su domicilio puede generar en las familias situaciones complejas. No todos pueden mantenerse en su domicilio y ser cuidados por familiares. En algunos casos deben trasladarse a los domicilios de sus hijos y las familias resuelven como pueden. Pero si se les pregunta a los mayores y a los profesionales sus opiniones coinciden: de las diferentes opciones, la menos recomendable es la de la rotación por los pisos de los hijos/as. Les produce desorientación, no les da tiempo a hacerse con sus espacios, no pueden acomodar sus cosas… En todas las casa se sienten extraños y de paso…

En sus casos, la geriatría fue una vocación temprana o nunca se plantearon dedicarse a atender a esta población. ¿Cómo fueron sus inicios en la profesión?

Mi vocación  fue temprana. Cuando era estudiante de medicina,  realicé  parte de mis  prácticas de medicina en un centro residencial. Me llamó la atención el buen hacer, la atención, el cariño, del personal médico y otros profesionales a sus enfermos. Realicé  la especialidad de Geriatría en el Complejo Hospitalario de Toledo. Desde entonces la práctica de una medicina relativamente nueva, que previene y trata de forma adecuada la vulnerabilidad y los problemas médicos asociados en esta población,  siempre me ha atraído. Por otra parte, disfruto del contacto con las personas mayores, de dialogar y aprender de ellos, de su generosidad…

La consulta con el médico es, en numerosas ocasiones, el único espacio donde las personas mayores se sienten escuchadas.

¿Alguna vez en consulta se han sentido confesores o psicólogos? ¿Cuánta importancia tiene la escucha y los silencios en el desarrollo de la profesión?

Un problema frecuente hoy en día, es que no sabemos escuchar. La dinámica del día a día y la sobrecarga asistencial, hacen que este problema se acentúe en la consulta médica. Durante el envejecimiento es frecuente experimentar una serie de vivencias y cambios que pueden ayudar a la aparición del sentimiento de soledad en estas personas; por otra parte, pueden surgir  temas o cuestiones que no pueden transmitir a sus familiares (hijos etc.). La consulta con el médico es, en numerosas ocasiones, el único espacio donde algunas personas mayores pueden comunicarse y manifestar dichos problemas…  De ahí la importancia de la escucha, y a veces  de los silencios.

¿Qué recomendaciones tenéis los profesionales para vivir la vejez con buena calidad? 

Hemos aprendido que se envejece conforme se ha vivido. A la vejez se llega con todas las características con las que hemos construido nuestra personalidad. Por tanto, cuanto mejor dotada esté la persona de actitudes y aptitudes, mejor envejecerá. Afrontar los años con optimismo, ganas de exprimir la vida hasta el final, disfrutar de la experiencia…. Cuidarse para estar bien, ejercicio, actividad, buenas relaciones, interés por el mundo, cuidar la amistad, seguir aprendiendo, etc.  Y no olvidar el factor suerte, como a lo largo de toda la vida hay que poner mucho de tu parte, pero también hay que contar con esos otros factores sobrevenidos, y que en algunos casos no dependen de nosotros.

Contacto de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG):

http://www.sngg.es/

info@sngg.es

699 454 634

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