• ¿Cómo fueron tus inicios en la medicina geriátrica?

Decidí hacer Geriatría, en 5ª de carrera; lo tenía claro. Como estudié Medicina en la Universidad del País Vasco (UPV) y allí no existe la Especialidad, ya sabía que, tras aprobar el examen MIR, tenía que formarme fuera. Finalmente opté por la Formación en un Hospital General, y así fue cómo llegué al Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Guadalajara.

  • ¿Qué es lo que te engancha y aplaca los disgustos que conlleva el ejercicio de la profesión?

Como te he comentado, lo mío es vocacional. Lo fundamental, poner mi conocimiento al servicio de las personas mayores y poder mejorar su calidad de vida hasta el final. Aunque existen especialidades médicas, más reconocidas, tanto en el ámbito público como el privado, volvería a hacer Geriatría sin dudarlo.

  • ¿Existen diferencias en el trabajo desempeñado por una mujer y un hombre en la medicina geriátrica?

Yo creo que en el ámbito clínico no. Los geriatras tenemos clara la orientación preventiva y el abordaje funcional para evitar el exceso de incapacidad y el estudio y manejo de la fragilidad. 

Está claro que somos más especialistas mujeres y por eso las echo en falta en ámbitos como la gestión, la docencia y la divulgación científica…Por ejemplo, en las mesas de nuestros Congresos, suele haber demasiados ponentes “con corbata”…

El regalo de la salud, año tras año

  • ¿Cómo vives la fragilidad de las personas mayores de tu entorno?

No sé si te refieres al ámbito familiar y personal….Lo cierto es que no es fácil aconsejar y asesorar a la familia, “no tienes autoridad”. Me preocupa, como te digo, prevenir la incapacidad y tratar el dolor evitable que son causa de mucho sufrimiento. Si no puedo directamente (porque no se dejan, o porque estoy lejos), mejor confiar en un compañero/a geriatra.

En cuanto al ámbito laboral y social, te digo lo mismo. Trabajando en mesogestión, me parece importante luchar por la coordinación efectiva entre los distintos niveles de asistencia, para que las personas preserven su función física, cognitiva, social y participativa hasta el final.

  • ¿Cuáles son los dilemas éticos a los que os afrontáis? ¿Con qué recursos contáis para abordarlos positivamente?

Dilemas éticos al final de la vida o de personas con grandes dependencias, a las que no se les da toda la información a la que tienen derecho, acerca de sus procesos para que puedan tomar decisiones vitales. Trabajar para empoderar a las personas y acompañarles en dicha toma de decisiones, tranquilizando a su familia y entorno, me parece fundamental. 

Por otro lado, la limitación de recursos y dispositivos asistenciales de apoyo a las necesidades de las personas mayores, nos enfrenta a dilemas diarios.  Concienciar a los profesionales y a la sociedad en general de dichas necesidades y de  que se puede ser “frágil”, pero eso no limita tus capacidades a priori, ni el ejercicio de tus derechos, es el camino para el desarrollo de recursos, combatir los estereotipos y lograr la sociedad tolerante y la asistencia integral, que quiero para mí y los míos.

  • ¿Qué herramientas usas para comunicar malas noticias?

La presencia, que el paciente sienta que estás con él. La escucha activa, de sus preocupaciones, de sus necesidades, de lo que realmente quiere saber y la empatía, tratando de transmitir que vas a acompañarle, aunque las cosas se pongan difíciles, que eres su médico y no le vas a abandonar. Empoderarle y ayudarle a que los que le quieren, comprendan sus decisiones aunque no las compartan…

En el caso de familiares cuidadores, de personas con deterioro cognitivo o demencia, reconocer su esfuerzo y validar sus cuidados, y acompañarles en la despedida y el duelo.

  • ¿Qué te aporta ser la presidenta de la Sociedad Cántabra de Geriatría y Gerontología? ¿Y pertenecer a la SEGG?

Pertenezco a la SEGG desde que empecé la residencia. Ser socia, haber trabajado en la Junta Directiva, y pertenecer ahora a la Junta Plenaria como Presidenta de la Sociedad de Cantabria, es ante todo un honor y una oportunidad de aportar desde mi humilde experiencia. Me parece fundamental que los profesionales estemos asociados, para nuestra formación continuada, compartir y difundir el conocimiento científico y trasladar dicho conocimiento a la sociedad en forma de divulgación. Para trabajar por una sociedad más sana y el desarrollo de recursos de calidad y que se gestionen con equidad.

Envejecer en medio de la guerra

  • ¿En qué situación se encuentra la geriatría en tu comunidad?

La Sociedad de Geriatría y Gerontología de Cantabria “Gregorio Marañón”, que tengo el honor de presidir, lleva 30 años trabajando en la Comunidad Autónoma, por todo lo que he comentado antes; y me consta que mis predecesores fueron pioneros. 

Desde 2009, existe la Especialidad en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Otros especialistas trabajamos en Hospitales concertados como Santa Clotilde. El responsable del Plan de Cronicidad es un Geriatra, vocal de nuestra Sociedad, Carlos Fernández Viadero.

Nos queda, que haya especialistas en todos los hospitales públicos (Laredo, Torrelavega), y coordinarnos de forma realmente efectiva.

  • ¿Has pensando en la jubilación? ¿Cómo te gustaría vivir esos previsibles veinte años que te quedarán por delante?

Me gustaría envejecer con los míos, de forma activa, y participando hasta el final: asociándome, reivindicando, divulgando….Y si dependo de otros, que mi familia, vele por mí con la orientación de profesionales bien formados y recursos adecuados de apoyo.

  • ¿Recomiendas el ejercicio de la geriatría a los posibles estudiantes de medicina que quizá ahora nos estén leyendo?

Si buscan ejercer una especialidad que da calidad de vida a las personas sin duda. Pero creo que como todo, tiene que ser vocacional. Es muy importante disfrutar y creer en lo que haces.

Cuaderno didáctico: “El Micro Edadismo lo vamos a jubilar”

¿Qué te sugiere lo siguiente?

Maestros en la profesión – El Dr. Isidoro Ruipérez, que me dio la oportunidad de trabajar en la SEGG, y conocer una Sociedad científica desde dentro. Mi agradecimiento y reconocimiento, siempre.

En Reino Unido, el Profesor, Peter Millard, un visionario y entusiasta de la Geriatría, que nos veía como “gestores de recursos” y cuyas enseñanzas aún me guían.

Sonda nasogástrica – Un mal necesario, a veces; temporal, siempre y a evitar en situaciones de demencia avanzada.

Muerte – Proceso consustancial a la vida, que como profesionales debemos acompañar para que no haya sufrimiento evitable.

Envejecimiento exitoso – Proceso que debe comenzar en la infancia y la juventud, aprendiendo hábitos saludables, adquiriendo autonomía, implicándonos y asumiendo nuestra toma de decisiones, estableciendo relaciones sanas y enriquecedoras y participando activamente en la sociedad que nos rodea ejerciendo de ciudadanos de pleno derecho.

Autocuidados – Somos responsables de cuidar la salud de nuestro cuerpo, mente y relaciones. 

Madre – Desde lo personal: el rol más importante, aterrador y satisfactorio de mi vida. Un reto constante y permanente. 

Gerontología – Hacia donde los clínicos debemos mirar más para actualizar y cuidar nuestro lenguaje, la forma de dirigirnos a las personas mayores. Tenemos que estudiar más sus investigaciones cualitativas y tenerlas en cuenta en el contexto clínico.

Feminismo – Una lucha que a las mujeres del primer mundo nos ha permitido estar donde estamos….y que no debemos olvidar, y estar a la altura.

Enfermedad – Circunstancia sobrevenida, que nunca puede ser causa de un exceso de incapacidad.

Culpa – Un lastre del que desprenderse. Es importante asumir las consecuencias de nuestros actos, aprender de los errores, pero mirar siempre hacia delante, que es la única opción posible. 

Frustración – No rendirse nunca: nos lo enseñan todos los días nuestros pacientes mayores, luchando por rehabilitarse, aprender nuevas tecnologías, reivindicar unas pensiones dignas…

Medicinas – Necesarias, pero potencialmente peligrosas en los mayores. Los geriatras debemos conocer bien la farmacología para evitar la polifarmacia y los efectos adversos. 

Sujeciones físicas – A evitar, buscando siempre otras alternativas.

Voluntades anticipadas – A fomentar y respetar

AntiPsicóticos – Hay que conocer bien sus efectos y usarlos cuando están indicados, monitorizando los secundarismos y retirarlos cuando no hacen falta.

Hija – Me enseñó a ser autónoma y a luchar por perseguir mis sueños. “Gracias mamá”. 

Ana Rodríguez Valcarce

Médico Especialista en Geriatría. Máster en Cuidados Paliativos.

Directora Médica del Hospital Santa Clotilde de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios desde 2001.

Presidenta de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Cantabria “Gregorio Marañón” desde 2007.

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