Doctor Cabrera, ¿cómo se encuentra? ¿Cómo están siendo estos días bajo la alerta provocada por el Coronavirus?

Esta pandemia conlleva un impacto generalizado en todos los niveles, en palabras del Director de la OMS: «esta es la crisis de salud global que define nuestro tiempo. Los días, semanas y meses adelante serán una prueba de nuestra resolución, de nuestra confianza en la ciencia y una prueba de nuestra solidaridad. Una crisis como el COVID-19 intentará mostrar lo mejor y lo peor de la humanidad».

Personalmente he estado colaborando de diferentes formas con un único objetivo: Disminuir la mortalidad en personas mayores. Para esto, desde la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría se han realizado asesorías técnicas a entes del Gobierno Nacional y Gobiernos Locales, se ha participado en consensos para diagnóstico y tratamiento en nuestro país, se han diseñado estudios sobre el impacto de esta situación en las personas mayores y se ha gestionado diferentes campañas locales, nacionales e internacionales con el fin de promover las actividades de prevención para disminuir las posibilidades de contagio por el COVID-19.

Hemos estado ocupados pero también preocupados por la crisis que se viene en Latinoamérica, si bien se están aplicando escalonadamente varias medidas de distanciamiento físico, hay otras medidas de prevención antes de la crisis que se pueden copiar de otros países donde esta pandemia está controlada, y en Latinoamérica las capacidades administrativas y asistenciales son inferiores. Esto nos lleva a pensar que la pandemia nos hará vivir momentos difíciles.

Se avecinan semanas difíciles en las que tendrá que notificar y acompañar procesos muy duros, incluso de tomar decisiones incómodas. ¿Está preparado para lo que está por llegar?

Es difícil adelantarse, sabemos que por más que nos preparemos siempre estaremos un paso atrás de esta crisis, sabemos que esto nos va a desbordar a todos, en todos los niveles. No nos queda sino seguir trabajando en el día a día teniendo como objetivo central la disminución de la mortalidad en personas mayores. Lo único que nos puede dar consuelo en estos momentos, es saber que la crisis es pasajera, solo que no sabemos cuanto tiempo estará presente en nuestros paises y en nuestras comunidades.

¿Y el país?

Colombia es un país con una alta capacidad de resiliencia, nos hemos caracterizado por siempre salir adelante a pesar de las numerosas dificultades. Nuestro Gobierno Nacional, las entidades oficiales y los Gobiernos Locales hacen su mayor esfuerzo por traer menos angustia al país en este tiempo que se avecina. Nos estamos preparando, formando redes de cooperación local, nacional e internacional, seguiremos en ello.

¿Cómo podemos aminorar la ansiedad y reducir el miedo en estos momentos de pánico generalizado y sobre información del virus y sus consecuencias?

Dar la información correcta es una de nuestras principales tareas. Comunicar de manera adecuada con lenguaje incluyente para las personas mayores sobre lo que se sabe de la enfermedad, lo que se está haciendo y cómo puede ayudar la comunidad para enfrentar la pandemia, son las recomendaciones para lograr dar una información acertiva. Adicionalmente, las personas mayores deben estar en sus casas, realizando actividades que mantengan sus niveles funcionales y cognoscitivos, recibiendo afecto por parte de sus familiares cercanos y recordando siempre realizar las medidas preventivas de distanciamiento social guardando una distancia mínima de un metro con las demás personas, lavado de manos, cubrirse con el pliegue del codo en caso de tos o estornudo, no tocarse la cara y saber reconocer los síntomas de complicación de la enfermedad y saber reconocer el momento apropiado para solicitar la realización de la prueba diagnóstica o la consulta a los centros de salud cercanos.

Actualmente trabaja en Calucé, ¿cómo se encuentran los y las adultas mayores atendidos en este centro geriátrico?

Calucé Senior Living es un proyecto de vivienda asistida que se perfila como el más importante en Colombia. En esta institución se cuenta con un equipo interdisciplinario de atención administrativa y asistencial muy bien capacitado, que se ha adelantado a tomar medidas preventivas que aseguran uno de los entornos más seguros para sus huéspedes.
El estado de salud de las personas mayores que residen en Calucé se encuentra estable, así como sus capacidades funcionales y cognoscitivas. La comunicación con los familiares es fluida y se ha manejado la información de manera adecuada, en Calucé se vive el día a día y estamos pendientes de garantizar el cumplimiento de los protocolos preventivos en su máxima expresión. Este es uno de los aspectos que más me tiene tranquilo en este momento.
¿Qué protocolos han activado?

Es importante fortalecer e implementar diferentes protocolos, es necesario adaptar nueva infraestructura y personal técnico para la realización adecuada de las actividades preventivas. También ha sido necesaria la creación de nuevos protocolos con el fin de garantizar la seguridad de los huéspedes, pero no solo eso, también se debe pensar en el bienestar del personal de apoyo en aseo y mantenimiento, el personal responsable de la alimentación, la seguridad, el personal administrativo y asistencial, pero también protocolos dirigidos a la comunicación con los huéspedes. Se han activado protocolos para la atención de casos de COVID-19, para el manejo adecuado de los elementos de bioseguridad, la ruta de eliminación adecuada de los desechos, entre otros.

El proceso de ampliación de Calucé, ¿queda pospuesta la apertura de estas nuevas instalaciones?

Esta pandemia nos afecta a todos de una u otra forma. Cada día es una oportunidad para que en Calucé se demuestre que ahora la prioridad es la salud de huéspedes y trabajadores. Estamos seguros de que las nuevas instalaciones continuarán adecuándose para convertirse en el mejor modelo de atención centrado en las personas mayores.

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¿Cómo lo están viviendo sus compañeros de la región? ¿Está en contacto con ellos y ellas?

Existe una incertidumbre generalizada, además de la impotencia que acompaña este proceso. Con el afán de prevenir el sufrimiento de ellos y de sus familias he sido quien les comunique a ellos sobre la gravedad de esta situación, espero que se estén cuidando. En nuestras redes de médicos estamos muy activos, no perdemos ni una hora del día opinando e ideando nuevas formas de ayudar a la prevención y ayudar a la gente más afectada durante el desarrollo de estas medidas. En nuestras redes de trabajo cada día estamos más sensibles y cada día nos preparamos más para los momentos de crisis, que se espera que en Colombia llegue entre los meses de abril y mayo. Nos encontramos en contacto permanente con compañeros de la región, del país, de latinoamérica, pero también con compañeros que no vemos desde hace más de 10 años y que en la actualidad se encuentran enfrentando los días de crisis en España, Italia, también muy conectados con amigos de Corea Del Sur e integrantes de la familia en Alemania y Estados Unidos, siempre con el ánimo de proponer nuevas formas de ayuda y comunicación de experiencias que espero que nos sirvan. Estar separados nunca nos había unido tanto…

¿En qué momento decidió escoger la especialidad de geriatría? ¿Lo recuerda? ¿Y por qué?

Bueno es una larga y bonita historia. Eso lo dejamos para otro día, lo que sí puedo adelantar, es que le agradezco a Dios por llevarme por este camino, pues estoy seguro de que en ninguna otra actividad, sería tan útil como me siento ahora.

¿Cree que la relación con sus abuelos influyó en esta decisión?

¡Por supuesto que sí! Ellos con su ejemplo y sus valores fueron quienes construyeron mi familia, a sus más de 80 años nos siguen enseñando todos los días, me siento afortunado de tenerlos y poder aprender de ellos. Para ellos solo agradecimiento y respeto.

¿Qué habilidades se requieren para ser un buen geriatra?Bueno, como en cualquier otra disciplina, antes de ser bueno en algo uno debe procurar todos los días ser una mejor persona, en todo lo que significa ese concepto. Si tenemos eso como punto de partida, el resto se potencializa con las buenas acciones del día a día.

Un buen geriatra debe ser alguien dispuesto a aprender y a servir todos los días. Hay que tener visión para gestionar oportunidades adminsitrativas y de política pública con un enfoque futurista a corto, mediano y largo plato; una buena empatía con el paciente y gozar de la habilidad de escuchar a la persona mayor para aumentar la probabilidad de precisión clínica (diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, paliación), con capacidad para resolver problemas y tomar decisiones en los diferentes escenarios y niveles asistenciales de la geriatría; es importante desarrollar el sentido de las oportunidades de investigación pues nos falta mucho por aprender sobre las personas mayores y como llegar bien a la vejez; y además, tener la capacidad y la voluntad para enseñar con diferentes técnicas docentes para que otras generaciones puedan replicar el conocimiento. En síntesis, un buen geriatra debe procurar potenciar integralmente todas sus habilidades.
Y por último, ¿qué consejos le gustaría ofrecer a aquellos mayores, familiares y cuidadores para afrontar estas semanas de encierro forzoso?Antes que nada deben comprender que este no es un encierro forzoso. Debemos entender que esta crisis nos va a afectar a todos de diferentes maneras, debemos seguir todas las recomendaciones de higiene y desinfección, es la única manera que tenemos para enfrentar este tipo de amenazas biológicas.

Javier Cabrera Guerra. Médico Especialista en Geriatría y Gerencia Hospitalaria y Presidente Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría

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