Almudena Timón es Responsable de Comunicación y Marketing del Centro de Investigación del Cáncer. Nos abre las puertas del centro, situado en el Campus Miguel de Unamuno de Salamanca, para conocer de cerca su actividad. Estas vacaciones disfrutaremos leyendo el prontuario de oncología para informadores de la salud, ¡gracias Almudena!Almudena Timón

Los tuiteros pueden seguir su trabajo en: @AlmudenaTimon

1. ¿Puedes describirnos cuál es exactamente tu trabajo dentro del CIC?

Mi trabajo es tender un puente entre la sociedad y los investigadores. Me encargo de canalizar la información entre ambos, porque no podemos pasar por alto que los científicos emplean entre sí un lenguaje específico entre ellos, y para que la sociedad pueda comprender la trascendencia de sus avances este lenguaje se debe adaptar, porque son distintos. No hay que confundir que los científicos hablan para científicos y otra cosa es hablar para la sociedad. Mi función es estar ahí para facilitar esa relación entre la sociedad y la ciencia. Además, el Centro de Investigación del Cáncer es un centro público que recibe financiación y la gente tiene derecho a saber en qué se invierte este dinero.

2. ¿Cómo es la relación del CIC con los pacientes?

En el Centro de Investigación del Cáncer se investiga pero aquí no hay consultas para recibir pacientes. Sí contamos con investigadores que realizan asistencia en el Complejo asistencial Universitario de Salamanca. El contacto más fluido con la sociedad, en general lo realizamos a través de visitas. De hecho atiendo a más de mil estudiantes al año, para darles a conocer cómo funciona el centro, la investigación y ampliar la cultura científica. Cada vez son más las asociaciones que vienen para conocer esa vertiente de la investigación.

En ocasiones, detrás de un titular hay una novedad que nunca llega a la clínica

La investigación despierta un gran interés en los pacientes y asociaciones; porque tiene un componente muy positivo dado que la investigación abre nuevas puertas. Además los pacientes tienen que entender -o debemos insistir por nuestra parte para que no quede ninguna duda- que la investigación requiere unos plazos de aplicación y que a lo mejor el titular que aparece en un medio de comunicación (prensa, tv y demás) su aplicación puede tardar años. O en ocasiones, detrás de un titular hay una novedad que nunca llega a la clínica. Es un debate recurrente mantener el equilibrio entre la noticia, (que debe difundirse porque es una novedad y un avance importante) y la incertidumbre implícita de toda investigación. Si comprendemos esta relación entre la noticia y su transferencia o aplicación, se fortalece mucho más la relación entre la investigación y la sociedad, incluidos los afectados por la enfermedad.

3. A menudo nos olvidamos que la mitad de los cánceres aparecen a partir de los 65 años, y cerca del 30% en personas mayores de 75 años. Los tumores más relevantes en estos grupos de edad son el cáncer de próstata y el cáncer de colon y recto, con una edad media de diagnóstico de 70 años. Este dato nos obliga a preguntarnos qué podemos hacer para prevenir el cáncer en estas edades.

La prevención es importante no sólo a los 65 o 75 años, sino en todas las edades. De hecho realizamos una campaña hace años “Tú puedes hacer algo contra el cáncer”, que a través de audiovisuales explicamos cuáles son las pautas de prevención recogidas por el código europeo contra el cáncer. Son pautas que podemos asumir e interiorizar cada uno de nosotros y a cualquier edad. Es importante entender que conviene tener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio… pero todo esto bajo la idea de la moderación. Debemos caminar todos los días, comer con equilibrio, etc. De hecho en uno de nuestros vídeos donde abordamos la dieta, las protagonistas del vídeo tanto la que lleva una vida sana como la que no la lleva por el tipo de comida que ingiere comparten uno de los días un cocido. 

Libros descargables en pdf del CIC Salamanca

Libros descargables en pdf del CIC Salamanca

Pero en relación con la edad insistimos, todos tenemos que saber prevenir. La incidencia mayor o menor varía, hay que abordarla teniendo en cuenta que, como dice otro de los audiovisuales que elaboramos, “el cáncer no existe”, en realidad existen más de doscientas enfermedades que se investigan y abordan de manera individualizada.

Por esto, los matices son muy importantes y a la hora de prevenir hay un aspecto que no se puede olvidar y es que la prevención se debe interiorizar desde pequeños. También hay que estar pendiente de todas las políticas de prevención, siguiendo los procedimientos que te marque el médico y confiando en él.

4. Si hoy mismo te diagnosticaran algún tipo de cáncer, ¿qué sería lo primero que harías?

Escuchar al médico. Es importante que haya comunicación, como en cualquier tipo de enfermedad. Conviene escuchar y estar atento a qué te transmite el profesional. No se trata de recibir un mensaje sin más, sino de interiorizarlo, comprenderlo y si no entiendes algo preguntar, para poder tener un papel activo. 

5. La palabra cáncer sigue imponiendo respeto y miedo en la sociedad. ¿Crees que se aborda con naturalidad este tema o sigue estando en el baúl de los tabúes? 

Debemos quitar el miedo al cáncer, darnos cuenta dónde estamos y que envejecemos cada día, pero que es lo normal, ¡no es malo!

Parece que vivimos en la Isla de Nunca Jamás con Peter Pan, solo hay que mirar los criterios por los que se guía la publicidad que recibimos continuamente. Creo, y remarco que es mi opinión, que debemos aprender a madurar las situaciones y todo lo que lleva la vida. Es un proceso, una evolución, donde la vida va asociada a la muerte y en ocasiones a la enfermedad.

En este sentido, debemos quitar el miedo al cáncer, darnos cuenta dónde estamos y que envejecemos cada día, pero que es lo normal, ¡no es malo! Hay que disfrutar cada una de las fases, con sus cosas buenas y malas. ¡Los adolescentes también lo pasan muy mal cuando crecen! Centrándonos en un árbol no vemos el bosque, por eso se trata de calibrar las cosas, analizarlas y ponerlas en su situación. Con eso no significa que haya que menospreciar las dificultades que puedan venir o las enfermedades que se puedan afrontar, pero con un poco más de normalidad todo.

6. Entendemos que la divulgación científica es imprescindible para afrontar con naturalidad la enfermedad. ¿Hasta qué punto los medios de comunicación lo consiguen? Y, ¿cómo lo podríamos mejorar? 

Cada vez se está profesionalizando más este el sector de la comunicación científica y sanitaria. En el periodismo científico está creciendo en cuanto a formación ya que requiere una especialización. Cada vez se están abordando mejor las noticias aunque es cierto que hay muchos medios con sus peculiaridades. En algunos pueden permitirse tener a una persona especializada en salud y en otros al periodista le toca abordar toda la actualidad.

Se ha notado una mejoría en los últimos 20 años del sector a la par que se ha incrementado la demanda de esta información. Dentro del periodismo científico está la parte de salud, que tiene características un poco más especiales. Hay que tener mucho cuidado con la elaboración de temas relacionados con salud, porque los contenidos se analizan con mucha subjetividad por parte de quien los recibe. Cuando alguien lee de arriba a abajo una noticia de salud, normalmente es porque le afecta, en primera o tercera persona. Dentro del CIC se ha tomado la medida de difundir aquello realmente relevante y con impacto, de esta manera evitamos crear falsas expectativas. Somos conscientes de la repercusión que tienen los avances científicos en la vida de una persona, y por esta razón hay que medir los mensajes.

7. Desde el CIC se realiza una enorme labor en este tema. ¿Cuál dirías que ha sido la acción de divulgación científica con mayor impacto en la población?

En el caso de la difusión, no se trata solamente de dar información sobre la noticia, de la novedad, sino también de crear un ámbito que es más de divulgación. Recuerdo con especial cariño el prontuario de oncología para informadores de la salud. Estaba dirigido principalmente a informadores de la salud, como su propio título indica, y la demanda fue muchísimo mayor, no se limitó a periodista, sino que se amplió a gestores de I+D y a estudiantes doctorales. Nos dimos cuenta que el lenguaje que se estaba utilizando en estos ámbitos era el mismo, y por ello fue muy bien aceptado. Este fue el pistoletazo de salida para empezar a hacer proyectos fuertes de divulgación.

Y sin duda alguna el proyecto que más impacto y reconocimiento ha tenido es el último: “Es algo de ti para todos”. Nos dimos cuenta de la importancia de dar a conocer la función social de los biobancos, que son un tesoro para los investigadores, porque se investiga con más calidad, se ahorra tiempo y dinero. Para todo ello se necesita la implicación de la sociedad, así que era y es muy importante que la gente conozca el servicio que están dando los biobancos y que este mensaje llegue a toda la población, incluida la sana. El mensaje es crucial para apostar por la investigación y necesitábamos ayuda para que no se quedase en un cajón. Así que hablamos con gente conocida del mundo de la cultura, deporte y periodismo. Cuando empecé a mandar cartas para ver si colaboraban, contaba con que la respuesta iba a ser muy baja. Y en realidad no fue así, precisamente fue difícil de gestionar porque la respuesta fue muy positiva, prácticamente todos dijeron que sí. Lo recuerdo con mucho porque te hace darte cuenta de la importancia de que cuando explicas a la gente los objetivos concretos de la investigación su respuesta es muy positiva.

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