Desde el flamenco, la copla y el bolero, hasta el último grito pop-rock, todos los géneros musicales tienen voces extraordinarias que nos deleitan. En España la tradición musical es amplia y algunos cantantes tienen su reconocimiento más allá de nuestras fronteras.

En los años 50, 60 y 70 destacaban figuras como: Antonio Molina, Joselito, Concha Piquer, Marife de Triana, Juanito Valderrama, Carmen Sevilla, Marisol, Rocío Durcal, Rocío Jurado, Manolo Escobar y una lista interminable de grandes cantantes como Raphael, que ha llegado a ser cabeza de cartel en festivales “indie” como el Sonorama en 2014.

En estos años se pasó del disco de pizarra al de vinilo, mejorando notablemente la calidad del sonido. En 1957 se produce el gran cambio en la industria discográfica española, nacen las primeras figuras de la denominada “canción ligera” y se pone en marcha el Festival Internacional de la Canción de Benidorm.  Fue conocido hasta 2003 como Festival Español de la Canción de Benidorm, un certamen musical anualmente organizado en la ciudad de Benidorm (Alicante, España) que tuvo lugar cada verano boreal entre 1959 y 2006, aunque faltó a su cita en 1979, 1984 y entre 1986 y 1992. Basado en el Festival de la Canción de San Remo (1951), el Festival nació para promover Benidorm y la música española.

La mecánica del festival durante las primeras ediciones (de 1959 a 1971) consistió en presentar los temas en doble versión, como era habitual en los festivales de la canción de la época. El triunfo de la canción «Un telegrama» y su apoteósico éxito en la España de la época garantizó la continuidad del festival en Benidorm, pese a que algunas ciudades del sur de España intentaron hacerse con la organización del festival. Durante esta etapa se sucedieron los mayores éxitos de la historia del festival, como «Comunicando», «Tu loca juventud», «La vida sigue igual» y «Amor amargo». Además contó con la participación de emergentes figuras de la canción ligera española, como Dúo Dinámico, Raphael, Bruno Lomas, Michel, Los Gritos o Julio Iglesias. Y aunque no fue su catapulta hacia el éxito, durante estos años se presentaron artistas como Karina, Víctor Manuel o Manolo Otero. Además, también participó Rosa Morena, quien ya gozaba de éxito en el extranjero antes de su consagración en España.

En sus últimas ediciones, el ganador del primer premio recibía la Sirenita de Oro y el presupuesto necesario para producir un disco. Los ganadores del segundo y tercer premio recibían la Sirenita de Plata y la Sirenita de Bronce, respectivamente.

¡Menuda revolución! Una cosa tenemos clara, y es que amamos la música viejuna por encima de todo. Nos damos cuenta cuando sentimos que hemos nacido en la época musical incorrecta. ¿Cuántas veces has pensado que debiste tener uso de razón en los 30s para sentir la copla con Concha Piquer, o en los 50s con la fiebre de Antonio Molina?

Hoy podemos disfrutar de la tecnología y la modernidad, pero nuestro corazón está con la música del pasado.

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