Hoy 5 de diciembre es el Día Internacional del Voluntario y nosotros lo vamos a celebrar con mucho arte. Nos subimos al barco de Los Argonautas para conocer a su Capitán. Sabemos que es muy tímido pero nos da igual, su historia debe ser conocida y difundida por cielo, mar y tierra. ¡Todos a bordo!

Seguramente que muchos aún no lo saben, pero este es el tipo de voluntariado que estaban buscando. Anímales a unirse a vuestro movimiento. ¿Cómo tiene que ser un argonauta? ¿Qué va encontrar?

Buscamos personas con algún talento especial y mucha ilusión, de entre 18 a 99 años, residentes en Madrid, y que quieran ayudarnos a encender corazones y despertar sonrisas.

No buscamos grandes artistas, ni siquiera que sean profesionales. Buscamos, ante todo, personas cercanas, afectivas y empáticas. Es mucho más importante tener una buena capacidad de escucha activa y sentir simpatía por la gente mayor, que hacer una interpretación perfecta.

Nuestros voluntarios mejoran la calidad de vida de las personas mayores a través de la emoción que transmiten el arte y la cultura; a cambio, son recompensados con su gratitud, su amistad, con interminables abrazos y valiosísimas enseñanzas.

Desde Los Argonautas queremos fomentar un modelo de voluntariado en el que la creatividad resulte esencial, y que ofrezca a nuestros voluntarios una vía para que puedan desarrollar sus aptitudes e inquietudes personales.

Tenemos, por ejemplo, casos de voluntarios que no habían cantado en público en su vida, que un día se animaron a cantar con nosotros, que poco a poco fueron creciendo sobre el escenario, y que, con el paso del tiempo, han terminado actuando en reconocidas salas.

Contamos con gente que ya lleva con nosotros más de seis años, y que sigue con la misma ilusión y motivación con la que comenzaron; y es que ser Argonauta engancha mucho 😉

Hace ya 6 años de vuestra constitución pero ¿recuerdas de la primera actividad?

Se trató de un sencillo recital en una casa de acogida para personas mayores. Cuarenta minutos de poesía pura y dura. El público casi saltó por la ventana del aburrimiento. En aquella primera actividad pecamos de ingenuos: nuestro objetivo inicial era acercar la cultura a las personas mayores, cuando culturalmente (por experiencia vital) nos daban mil vueltas. Por ello rápidamente reenfocamos nuestra labor, y terminamos haciendo uso del arte y la cultura como una vía para entretener, paliar la soledad, compartir y transmitir afecto.

Nos parece importante no hacer segregación por cuestión de edad, y nos consta que Los Argonautas sois diversos. ¿Qué supone contar con voluntarios tan heterogéneos?

Como entidad que trabaja para las personas mayores, considero esencial el hacer uso del talento senior: Primero porque hacemos frente, por medio del ejemplo, a esa nefasta creencia de que llega un momento en el que ya “no servimos, no podemos o no debemos”, por el hecho exclusivo de la edad; y segundo, porque la colaboración de voluntarios mayores sirve de estímulo e inspiración para los usuarios de nuestras actividades.

Por otra parte, la diversidad en cuanto a edades fomenta el enriquecimiento mutuo de los voluntarios.

Nosotros bien lo sabemos (os hemos visto en acción) pero contárselo a nuestra audiencia ¿Qué caracteriza a vuestras actividades?

Quizá podríamos decir que el trabajo “artesanal” que hay detrás de cada una de ellas. Las preparamos con mucho mimo, con mucha ilusión y con mucho amor por los detalles pequeños. Buscamos que cada una de nuestras actividades tenga personalidad propia, lo que significa mucho trabajo y mucha dedicación previa. Nuestros voluntarios le echan auténtica pasión (y muchas horas, y muchos ensayos, y mucha creatividad…), lo que hace que estemos tremendamente orgullosos de todos ellos.

Coméntanos sobre vuestro hashtag #ViejoTuPadre

Cultural y socialmente, hemos terminado asimilando una visión sobre las personas mayores totalmente subjetiva y sesgada, cargada de tópicos y estereotipos. Y es una visión tan extendida, que incluso muchos mayores terminan asimilándola y asumiéndola como algo normal, lo que influye negativamente en su día a día y en su calidad de vida.

Considero que desde las entidades del tercer sector que trabajamos para y con las personas mayores, tenemos el deber moral de hacer frente a clichés rancios y prejuicios absurdos, concienciando del importante papel que tienen los mayores en la sociedad y difundiendo una visión más positiva, diversa y realista de tal colectivo.

Por otra parte (y en mi muy humilde opinión) también considero que la sociedad hace uso de una terminología un tanto caduca que atenta contra la dignidad de las personas mayores: el término tercera edad segrega a todo un colectivo del resto de la sociedad; no debemos generalizar y llamarles abuelos o abuelas; la palabra anciano huele a carne momia; y, sobre todo, los mayores no pertenecen a nadie, por lo que no termino de entender muy bien la expresión de “nuestros mayores”.

Muchas organizaciones del sector realizan ya una intensa (y necesaria) labor de concienciación e información en positivo en RRSS. Los Argonautas nos sumamos a ello, haciendo uso en nuestro caso del hashtag #ViejoTuPadre, el cual define a la perfección el tono y el enfoque con el que queremos comunicar.

¿En qué fase se encuentra vuestra ONG? 

Cuando comenzamos éramos ocho personas con muchas ganas de hacer algo por las personas mayores; a día de hoy estamos compuestos por más de medio centenar de voluntarios. Nunca pensamos que llegaríamos a donde estamos ahora.

Somos pequeños, pero ambiciosos. Hemos ido creciendo sin prisa, pero sin pausa. Consideramos que las mejores cosas de la vida se cocinan a fuego lento, y eso es algo que desde nuestros inicios nos hemos tomado muy en serio.

Aparte de ello, puedo ir adelantando que el nuevo año va a venir cargado de grandes novedades… ¡Tocad madera por nosotros!

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