Científicos de la Universidad de Georgia han demostrado que una hormona clave en el proceso de envejecimiento está bajo control genético, lo que supone una nueva vía por la que la genética regula el envejecimiento y la enfermedad.

Estudios previos han encontrado que los niveles en sangre de esta hormona, factor de diferenciación de crecimiento 11 (GDF11), disminuyen con el tiempo. La restauración del GDF11 revierte el envejecimiento cardiovascular en ratones viejos, mejora los músculos y favorece el rejuvenecimiento del cerebro. Este descubrimiento que fue catalogado como uno de los 10 mejores avances en la ciencia en el 2014.

Los científicos en la universidad de UGA han descubierto ahora que la genética determina los niveles de esta hormona, lo que representa otro posible mecanismo por el que el envejecimiento está codificado en el genoma.

Rob Pazdro, izquierda, y Yang Zhou al frente del estudio que analiza una nueva vía por la que la genética regula el envejecimiento y la enfermedad. Crédito: Cal Powell / Universidad de Georgia

Rob Pazdro, izquierda, y Yang Zhou al frente del estudio que analiza una nueva vía por la que la genética regula el envejecimiento y la enfermedad.
Crédito: Cal Powell / Universidad de Georgia

Los estudios futuros tratarán de revelar por qué los niveles GDF11 disminuyen en edades avanzadas y si pueden mantenerse para prevenir la enfermedad.

El descubrimiento de que los niveles de GDF11 están bajo control genético es de gran interés. “Al estar bajo control genético, podemos encontrar los genes responsables de los niveles GDF11 y sus cambios con la edad”, dijo el autor principal del estudio Rob Pazdro, profesor asistente en el departamento de la universidad de alimentación y nutrición.

El estudio confirma los resultados de experimentos previos que muestran que los niveles de GDF11 disminuyen con el tiempo y también mostró que la mayor parte de la disminución se produce en la mediana edad.

Además, el estudio examinó la relación entre los niveles de GDF11 y marcadores del envejecimiento como la esperanza de vida en 22 cepas de ratones endogámicos. Es de destacar que las cepas con los niveles más altos GDF11 tendían a vivir más tiempo.

Mediante el mapeo de genes, el equipo de Pazdro identificó siete genes candidatos que pueden determinar las concentraciones GDF11 arterial en la mediana edad, lo que demuestra por primera vez que los niveles de GDF11 son altamente heredables.

 “De manera muy general, hemos dado un paso importante hacia el aprendizaje sobre el envejecimiento, el por qué envejecemos y cuáles son las vías que conducen a él. Es el primer paso de un largo camino, pero es un paso importante,” dijo Pazdro. 

Referencias:

  1. Yang Zhou, Zixuan Jiang, Elizabeth C. Harris, Jaxk Reeves, Xianyan Chen, Robert Pazdro. Circulating Concentrations of Growth Differentiation Factor 11 Are Heritable and Correlate With Life SpanThe Journals of Gerontology Series A: Biological Sciences and Medical Sciences, 2016; glv308 DOI: 10.1093/gerona/glv308