Alzheimer y reserva cognitiva

La sabiduría convencional es que las personas que continúan su educación durante toda su vida tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Pero hay una serie de estudios que contradicen esta noción, dejando al laico preguntándose dónde está la verdad.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y se caracteriza principalmente por la pérdida progresiva de memoria. Se ha argumentado que se supone que un alto nivel de educación aumenta la “reserva cognitiva” de una persona, que se refiere a la capacidad del cerebro para preservar y mantener la función cognitiva a pesar de cualquier daño.

Los científicos saben que una alta reserva cognitiva debe actuar como una protección contra el deterioro cognitivo que puede ocurrir naturalmente a medida que una persona envejece. La pregunta ahora es si esta reserva cognitiva reforzada por un mayor nivel de educación realmente puede ser efectiva para prevenir o retrasar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

Desafortunadamente, la respuesta es no. Pero esta conclusión viene con advertencias.

Una nueva investigación no ha encontrado ningún vínculo entre la reserva cognitiva de una persona en la mediana edad y un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. El estudio publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease que llegó a esta conclusión fue realizado por la Dra. Rebecca Gottesman, de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Maryland, y sus colegas.

Investigadores dicen que las personas educadas aún corren el riesgo de desarrollar Alzheimer.

La buena noticia para aquellos con una educación superior es que el estudio confirma que estas personas podrían permanecer cognitivamente funcionales durante más tiempo, simplemente gracias al hecho de que su alta reserva cognitiva tarda más en agotarse.

Los resultados de la investigación sugieren que una mayor educación parece desempeñar un papel como una forma de reserva cognitiva que ayuda a las personas a mejorar en la línea de base, pero no afecta el nivel real de deterioro.

Esto hace que los estudios sean difíciles porque alguien que tiene buena educación puede ser menos propenso a mostrar un beneficio de un tratamiento experimental porque ya lo está haciendo bien.

Los investigadores también querían señalar que su estudio solo analizaba las asociaciones y no las relaciones de causa y efecto.

Este estudio fue diseñado para buscar tendencias, no probar causa y efecto. Su principal implicación es que la exposición a la educación y un mejor rendimiento cognitivo cuando eres más joven pueden ayudar a preservar la función cognitiva por un tiempo, incluso si es poco probable que cambie el curso de la enfermedad (Alzheimer).

Imagen:  CC Public Domain pxhere