Las imágenes culturales, los mitos y los estereotipos acerca de un grupo etario, tanto positivos como negativos, son parte del acervo de creencias de una determinada sociedad. Las imágenes culturales acerca de las personas mayores han sido diferentes en cada etapa de la historia. En Chile, al igual que en otros países de América Latina, prevalecen en la actualidad creencias falsas, tanto positivas como negativas, sobre los mayores y la vejez, sin embargo predominan más en la población los conceptos y creencias negativas. En general éstas tuvieron origen en la época donde la mayoría de  personas que alcanzaba la vejez en la región, lo hacían en muy malas condiciones físicas y/o cognitivas. Los cambios culturales son lentos, por tal razón, es entendible que aún muchas personas asocien vejez con deterioro, por eso es tarea de quienes trabajamos en gerontología educar a la sociedad en su conjunto para provocar un cambio de mirada acerca del envejecimiento, la vejez y las personas mayores. 

El desafío es reemplazar viejas creencias que ya no son verdaderas, por creencias actualizadas sobre los mayores, como por ejemplo, que son un grupo de edad muy heterogéneo, o que las personas mayores de hoy son en su mayoría autovalentes y participan de forma activa en su comunidad. Lamentablemente los medios de comunicación en general entregan una visión de los mayores que muestra solo las carencias (que también existen, pero no son extensibles a todos) o que utiliza un lenguaje discriminatorio y asistencialista: como hablar de abuelitos, ancianos, viejitos, entre otros conceptos edadistas. Se debe tener en cuenta que el lenguaje crea realidad, es por esto que hoy aparecen campañas desde el gobierno e  instituciones de la sociedad civil sobre el cambio del lenguaje para referirse a los mayores. Sin embargo, esto no es suficiente, cambiar la mirada que un adulto que trae consigo, las creencias de toda una vida es difícil, entonces, se hace necesario trabajar el viejismo o edadismo desde la primera infancia. Esto me hizo sentido al ser madre y ver como niños preescolares comienzan desde pequeños a recibir imágenes estereotipadas de la vejez.

Los niños y niñas en general tienen una visión positiva de los mayores de su entorno, de sus abuelos y otras personas mayores cercanas, pero muchas veces los mismos padres, madres y otros adultos les van formando una imagen estereotipada y negativa. Se les muestra dibujos de mayores con bastones o carritos, señoras mayores en una mecedora tejiendo o se les dice que sus abuelos y abuelas ya no pueden hacer ciertas cosas. Lo mismo ocurre con el lenguaje para referirse a este grupo frente a los niños, se les habla de abuelitos incluso de ancianos. Es por esto que propuse al jardín infantil al que asiste mi hija realizar una semana dedicada a las personas mayores, no solo a sus abuelos, sino a hablar de las personas mayores en general y a tratar el edadismo.

‘El jefe de los superhéroes’, una visión real del envejecimiento para los más pequeños

Tuve excelente acogida y así es como en Octubre mes de los mayores en Chile lo hicieron. Con el apoyo de material que les entregué sobre viejismo, mitos sobre las personas mayores y algunos cuentos como “El Jefe de los Súper Héroes” de Ledicia Castro recomendado por Fran Olavarría de QMayor (a quien agradezco), entre otros, hicieron una estupenda planificación pedagógica para trabajar con los niños y niñas. Además invitaron cada día a una persona mayor a realizar una actividad y un conversatorio, estuvo presente una cuenta cuentos llamada Momoi, un mago llamado Mago Oscar y las mismas abuelas y abuelos de los niños quienes les enseñaron cocina, les leyeron cuentos y les contaron sobre sus vidas, en fin, realmente un trabajo que me emociona mucho y me motiva a seguir ocupándome para que en educación parvularia y básica se traten estos temas.  

Sumado a lo anterior es necesario que cada persona se comprometa como un ciudadano activo para “no caer” en el edadismo, ya sea dejando de hacer propias ciertas creencias negativas sobre el envejecer, como denunciando por distintos medios la discriminación que sufren las personas a causa de su edad. Dejar de normalizar frases edadistas cotidianas y comenzar a enseñar a los niños y niñas  la valoración y el respeto por los mayores de su entorno, que son todos diferentes, los hay con bastón, otros en sillas de rueda, así como algunos trabajando activamente o haciendo deportes y ejerciendo su ciudadanía. 

Beatriz Alejandra Urrutia Quiroz. Trabajadora Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Diplomada en Atención Gerontológica de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Máster en Valoración e Intervención en Gerontología y Geriatría de la Universidad de la Coruña. Socia de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile

“El edadismo y el sexismo son cómplices para amargarnos la vida”