Columna de opinión de Javier Troncoso, trabajador social chileno que realizó su tesis de pregrado sobre el uso de las redes sociales en la población mayor.

Las redes sociales son para los jóvenes o las tecnologías no fueron diseñadas para los adultos mayores son algunas de las frases escuchadas a diario en mi país. Muchas veces en Chile (y en otras partes del mundo) se estigmatiza a los adultos mayores, representándolos como personas dependientes. Si bien es cierto que existen muchos adultos mayores que se encuentran en situación de dependencia y su calidad de vida se ve deteriorada por diferentes enfermedades crónicas no cuidadas, hay otro grupo de adultos mayores que es absolutamente lo contrario, son autovalentes y pueden tener una calidad de vida óptima.

Además, algunos de estos adultos mayores activos ocupan de manera muy creativa las redes sociales. En el mundo de la Web 2.0 hay innumerables ejemplos, ya sea la instagramer Abuelita Chicha, el youtuber Atrapatuabuelo y el twittero Ceferino Machuca. Pero más allá de estos ejemplos, ¿las personas mayores utilizan con frecuencia las redes sociales o todavía en un ámbito desconocido para ellos? También es importante observar si estas redes sociales les generan un beneficio o termina transformándose en una barrera a la hora de relacionarse con la comunidad de manera presencial.

Es en este contexto en el cual se enmarca mi tesis de pregrado “La integración de los adultos mayores a partir del uso de las redes sociales”, que desarrollé en la Universidad de Valparaíso a través del Centro Gerópolis. En la investigación me propuse conocer cómo el uso de las redes sociales virtuales favorece la integración de la población mayor.

Los hallazgos demostraron que la realidad de los adultos mayores es muy diversa. El 43% de los encuestados tienen acceso a Internet, de los cuales el 90,3% indicó que utiliza las redes sociales. Estos resultados manifiestan que un primer obstáculo para usar las redes sociales es el acceso a Internet, donde el factor económico es uno de los grandes limitantes. 

En un segundo lugar, las personas mayores que se declararon usuarios de redes sociales manifestaron un alto grado de asociatividad, relación entre pares, bienestar subjetivo, inclusión social y participación, esto permite concluir que el uso de las redes sociales favorece la integración del adulto mayor, ya que los hace más cercanos con otros adultos mayores y actores sociales.

En relación al bienestar subjetivo, las personas mayores usuarias de redes sociales describieron la red virtual como una herramienta que les permite tener una mayor cantidad y calidad de relaciones, traspasando las barreras del espacio y tiempo. Reconocieron la importancia de poder contactarse con familiares, tanto en Chile como en el extranjero. También las identificaron como útiles para el contacto con los vecinos, haciendo una labor de seguridad ciudadana. Además, indicaron que es una forma de comunicarse con sus pares e instituciones para organizar actividades en conjunto. Esto refleja que las redes sociales virtuales aportan a una mejor calidad de vida para los adultos mayores, favoreciendo su integración.

En tanto, los adultos mayores que no son usuarios de la comunidad virtual manifestaron distintas realidades. Por un lado, algunos poseen un alto grado de soledad, de aislamiento y de abandono por parte de su familia, mientras que otros señalaron tener una red de amigos y contactos fortalecida y que a pesar de no utilizar redes sociales, mantienen contacto cara a cara con las personas de su entorno más cercano.

Dentro de las conclusiones de mi investigación, puedo destacar que el uso de las redes sociales no significa un cambio en el adulto mayor, es decir, una persona solitaria en su vida cotidiana también lo va a ser en su vida virtual, ya que se replica desde lo presencial hacia lo virtual. Sin embargo, los adultos mayores sociables desde lo presencial pueden ser muy activos en lo virtual y así generar una red de apoyo hacia adultos mayores aislados, que muchas veces no han tenido la oportunidad de generar lazos o los han perdido durante su vida.

La mayor conclusión que se puede tener acá es que una comunidad virtual para los adultos mayores hoy en día es perfectamente viable, no significa un experimento desde la utopía, ya que existen ejemplos de usuarios adultos mayores activos en las redes sociales virtuales. Sumado a esto, es fundamental considerar que la población de adultos mayores va creciendo y tomando en cuenta la teoría de los seis grados de separación, va a ser natural que las personas se asocien y las redes sociales virtuales les permitan hacerlo de una mejor manera. 

Descarga la tesis en el siguiente link http://www.ts.ucr.ac.cr/binarios/pela/pl-000620.pdf

¡¡Hoy conocemos a la Abuela Chicha, gracias a su nieta!!#Igers

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