Elías Alfonso Góngora Coronado, es licenciado en psicología, tiene una maestría en psicología educativa y un doctorado en psicología en el área de la psicología social y de la personalidad. Ha sido director y jefe de posgrado de esta Facultad y pionero de la psicología positiva en México. Actualmente además de ser profesor de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Yucatán, con una antigüedad de 44, años, es coordinador del Centro de la Felicidad y Bienestar UADY. 

¿Qué le ha llevado a trabajar el tema de la felicidad?

En toda mi formación a través de los años, he tenido señales y me he convencido cada vez de la importancia de estudiar científicamente la felicidad. Pero la felicidad entendida en su sentido esencial, como una forma de vida, como un proceso activo o consciente del ser humano, para su autorrealización personal, y para disfrutar la vida, haciendo el bien, en relación consigo mismo y con los demás. En mi formación como psicólogo, me interesó mucho el área humanista de la psicología, conocida como la tercera fuerza. También he tenido mucho interés en la filosofía y la ética. La experiencia de vida que he tenido en psicología del deporte y con el enfoque de Habilidades para la Vida, corroboran la importancia del “hacer”, y del entrenamiento y la práctica para el desarrollo de habilidades que nos permitan enfrentar la vida de manera positiva y cuando se hace, se ven los resultados. Todas estas áreas apuntan hacia lo mismo respecto a lo que es el valor y la esencia buena de la naturaleza humana. Incluso las últimas investigaciones de la neurociencia también corroboran que nuestra estructura cerebral, nerviosa, endocrina, fisiológica y corporal en general, está hecha para amar y ser felices.

¿Qué es el ‘Centro de la Felicidad’ y qué objetivos se plantea?

Es un espacio constituido por un grupo de profesores y estudiantes, que tiene como misión “Promover el funcionamiento humano óptimo en las diferentes etapas del ciclo de la vida a través de la formación, la investigación y el servicio externo, que supone programas de intervención, a la comunidad, y a la sociedad en general, en el marco científico de la psicología positiva”. Está ubicado en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán, y entre sus objetivos está que los descubrimientos de la ciencia, en este caso de la psicología, lleguen a la sociedad y se apliquen para su mejor desarrollo. Sus actividades se llevan a cabo en el marco de la psicología positiva, pero está abierta a todas las formas de pensar, que tengan una base científica o profesional, para fomentar la vida buena.

Miriam Lúcar es “65 y más. Envejecimiento activo”

¿Cómo trabajar este tema con Adultos Mayores?

 La psicología positiva promueve el funcionamiento humano óptimo en las diferentes etapas de la vida y la etapa de Adultos Mayores no es la excepción. Actualmente esta área emergente de la psicología junto con la neurociencia está rompiendo mitos acerca de la felicidad y el funcionamiento óptimo en adultos mayores. Por ejemplo, la neuroplasticidad del cerebro es una prueba que el cerebro si se ejercita puede funcionar muy bien y se puede aprender y reaprender para tener una vida más feliz y de mayor calidad. Se está rompiendo el mito acerca de que los años avanzados, equivalen a la enfermedad, al dolor y al sufrimiento y por lo tanto a la infelicidad.  Si se aplica un principio de la psicología positiva, que en adultos mayores resulta fundamental, se pueden desarrollar programas con mucha riqueza y posibilidades de éxito: valorar lo que se tiene y trabajar con los recursos con lo que se cuenta, en lugar de quejarse y lamentarse de lo que se ha perdido o que por alguna razón ya no se tiene. Un punto clave en esta etapa consiste en planear actividades para promover un potencial aprovechando la experiencia de lo vivido, y no sólo para remediar un déficit. Existen investigaciones en esta etapa, en la cual se prueba la importancia de convertir la experiencia en sabiduría y en el arte de vivir para enfrentar de manera positiva la vida. Esta es una línea de estudio e investigación que personalmente me interesa mucho. 

¿Qué es lo que más le llama la atención del ‘Proyecto Adultos mayores y Felices’ del cual usted es parte?

Me parece un proyecto muy enriquecedor, necesario, importante e innovador. Una de las principales características que me ha llamado la atención de este proyecto es su naturaleza interdisciplinaria, así como el carácter diverso de quienes lo integramos en cuanto origen geográfico y cultura, y, además, que en su planteamiento tiene una visión abierta, integral y positiva del ser humano. Desde luego, y aunque lo menciono de último, para mí es fundamental, el espíritu y ambiente que prevalece en el grupo, con características como la amabilidad, el respeto, la solidaridad, la apertura, la humildad de todos para aprender de los demás. Todo esto, aumenta las probabilidades de lograr los objetivos en beneficio de los adultos mayores, pero también para nosotros, sin perder el rumbo de disfrutar todo el proceso.  

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