La crisis política en mi país, el Perú, se ha complicado mucho en las últimas semanas. Frente a ella, muchos ciudadanos estamos buscando formas de expresarnos y ayudar a que se logren los cambios que con tanta urgencia se necesitan. En estas situaciones, lo más común es pensar que son los más jóvenes los únicos responsables de lograr el cambio social; sin embargo, nos olvidamos de que los mayores son una fuerza importante, y cada vez más grande, en nuestras sociedades. 

¡Qué potente es la foto que acompaña esta nota! La encontré en uno de los portales virtuales que sigo y, en ella, se ve con claridad que la edad no limita la capacidad de un ser humano para ejercer sus derechos, alzar su voz e involucrarse en lo que pasa a su alrededor. Lamentablemente, son nuestros prejuicios sobre la vejez -que también están en los mismos mayores – los que nos hacen pensar lo contrario. Esto pude notarlo cuando, al compartir la imagen en mis redes sociales, recibí comentarios respecto a que las personas mayores “viven de gratis” en la sociedad o que “ya no están para esos trotes”.

Jubilarse del mundo laboral o recibir una pensión, no quiere decir que uno se ha jubilado de la vida en comunidad o que su único interés es recibir algo de los otros. Las personas de edad tienen mucho para dar cuando están empoderadas y se animan a tomar acción por sus convicciones e ideales. Como profesionales que trabajamos directamente con ellos, es importante que seamos los principales promotores para que conozcan sus derechos y encuentren las formas más adecuadas para mantenerse activos en su entorno.

Desde de los grupos de otras edades, es importante que se creen condiciones para hacerles saber que son bienvenidos a participar en la construcción de la vida en sociedad. Muchas veces, se nos olvida lo importante que es su trayectoria de vida para aprender y comprender qué ha estado ocurriendo a lo largo de los años y que esa experiencia es lo que hace más fácil reconocer lo que hay que mejorar. Unir fuerzas es clave y es lo que hará una verdadera la diferencia.

Para conocer a la autora del texto, que además es parte del equipo de redacción de este medio, pincha en su siguiente entrevista:

Miriam Lúcar es “65 y más. Envejecimiento activo”