El movimiento #MeToo ha abierto de nuevo la caja de Pandora. Ahora este escándalo llegó al mundo del circo. El que fuera tan querido y célebre artista conocido como la “Abuela, el payaso”, renunció al Big Apple Circus tras las acusaciones de una equilibrista de 16 años para que posara en actitud sexual durante años.

El presidente del circo, Neil Kahanovitz anunció su expulsión. “Las acusaciones son verdaderas. Lo que hice estuvo mal, y asumo toda la responsabilidad de mis acciones”, dijo Barry Lubin, quien se disculpó en un comunicado emitido por su abogado.

La acusadora, Zoey Dunne, dijo que conoció a Lubin por primera vez cuando estaba de gira con Circus Smirkus, una compañía de circo juvenil con sede en Vermont. En 2004, Lubin se puso en contacto con ella y le ofreció su trabajo con la mini-troupe de Big Apple Circus. Luego la persuadió a modelar para él, aparentemente para su negocio de fotografía personal.

Dunne, que ahora cursa un doctorado en psicología escolar, advirtió al circo sobre el acoso sexual de Lubin en 2012.

Barry Lubin, de 65 años, que durante años y con enorme éxito interpretó a la abuela con peluca, perlas y un vestido rojo lleno de abalorios ha puesto fin a su carrera siendo -por ahora- el último desgraciado protagonista en la cadena de escándalos de mala conducta sexual que involucran a hombres que se han aprovechado de personas usando su poder.