En la línea de reivindicar la vejez con la dignidad arrebatada y el uso de los adjetivos sin complejos, queremos hablar de María Gimeno. Una artista de Zamora (España) vinculada al feminismo y las teorías de género en la que hemos puesto el ojo para agradecerle la idea y el esfuerzo por la inclusión de las mujeres en la Historia del Arte. Así hablaremos de Queridas Viejas.

Una conferencia performativa en la que incluye a las mujeres artistas en el manual Historia del Arte de E. H. Gombrich (1909-2001), un libro con el que tantas generaciones han estudiado arte en todo el mundo. Libro que es el icono del canon establecido y que define lo que es Arte con A mayúscula.

La acción implica engordar el libro, “haciendo sitio” a las mujeres creadoras, mediante cortes de cuchillo en su interior, incluyendo las páginas que faltan, las páginas están minuciosamente confeccionadas tras investigar a cada una de ellas, maquetando los textos y las obras, copiando el diseño del libro original.

MICROEDADISMOS #46 ¡A las mujeres nunca se les pregunta la edad!

Queridas Viejas es una conferencia performativa, que nació de la necesidad de poner en valor el trabajo de las mujeres artistas a lo largo de toda la historia del arte.

Desde niña visitaba el museo del Prado y con avidez observaba maravillada las obras de Ribera, Velázquez, Goya… nunca reparé en el hecho de que todos los cuadros del Prado de entonces, estaban pintados por hombres. Yo misma siempre dibujé y siempre quise ser pintora, leía y miraba los libro que en mi casa había de los grandes maestros de la pintura antigua así como los libros sobre Miró o Picasso… ninguno de esos libros era de artistas mujeres, como Frida Kahlo por ejemplo, que posiblemente fuese una de las primeras exposiciones monográficas dedicadas a una mujer que yo visité ya siendo mayor edad en mi ciudad, Madrid.

Lo más sorprendente de todo esto, es que yo no me daba cuenta de que las mujeres no estaban, simplemente era lo normal, y lo más extraño de todo es que ni siquiera las echaba de menos, ni aun siendo yo misma una aspirante a artista. ¡Es inconcebible! ¿Cómo podía yo querer ser artista si no había mujeres artistas en el Prado?

Estudié Bellas Artes y recuerdo leer apasionada el libro que aun hoy es lectura obligada, Historia del Arte (1950) de Ernst H. Gombrich. Un texto dinámico, accesible y completo. Uno de los manuales fundamentales sobre historia del arte, escritos en el siglo XX que, cualquier historiador o interesado, en la medida que sea, en la historia del arte ha leído.

Este texto, recientemente ha llamado mi atención sobre manera, pues aunque parezca increíble cuando lo leí en el año 1991 con 21 años ¡tampoco me di cuenta de que no había ni una sola mujer artista incluida en ese texto! ¿Cómo puede ser? La gente se rasga las vestiduras cuando se lo cuentas y preguntan incrédulos – ¿Pero seguro que está Frida Kahlo? – A lo que tengo que contestar que NO, porque realmente, no está, ni ella ni ninguna otra. Es un monográfico sobre hombres artistas blancos de clase media.

La conferencia tiene como hilo conductor el texto arriba mencionado, siguiendo su estructura cronológica y estilística del texto de Gombrich, con la que estamos familiarizados y que es el vehículo perfecto para hablar sobre las mujeres artistas que no están incluidas en el libro.

¿Por qué me parece oportuno hablar de las y los viejos?

Mi propuesta consiste en subsanar el error cometido por Gombrich e introducir las páginas que faltan en el libro. Empiezo en el siglo X, la búsqueda de datos fiables de antes de esas fechas es complicada, de manera que comienzo a introducir las páginas que faltan a partir del siglo X y de ahí continuo hasta el 1950 del siglo XX que es cuando fue publicado el libro por primera vez.

La conferencia consisten en hacer un recorrido ordenado por los capítulos del libro en la cual realizo la acción física de introducir mediante el corte a cuchillo del canto interior del libro, las páginas que faltan, que no son otras que las páginas dedicadas a las obras de las mujeres artistas, subsanando así el error que por omisión comete el texto y colocándolas en el lugar exacto que les corresponde dentro de la historia, junto a sus contemporáneos. Tras introducir la página que falta, Introduzco brevemente a las artistas con datos referentes a su vida y trabajo, apoyándome en imágenes de sus obras.

Apoyada en una bibliografía de críticas e historiadoras fundamentalmente feministas, que fueron las que abrieron la brecha para comprender y situar este olvido garrafal de la historia del arte, estudio los textos de Linda Nochlin, Griselda Pollock y Rozsika Parker, Christine Battersby, Judith Butler, Patricia Mayayo, Estrella de Diego, Miriam Fernández Cao, Frances Borzello, Silvia Federicci que me sirven de guía y apoyo teórico, crítico e histórico.

¿Por qué ese título?

Este proyecto se inspiró en el libro Old Mistresses, women art and ideology (1981) de Rozsika Parker y Griselda Pollock. Entre otros aspectos, cuestionan el hecho de que incluso el lenguaje excluye a las mujeres de la creación del arte, ya que ni siquiera existe la terminología para abordarlas, no existe el término “viejo maestro” que se aplica a las mujeres. Inspirados por el título de una exposición, se les ocurrió el término Old mistress. Queridas Viejas, es la traducción directa que el traductor de Google nos da de Old Mistress.

Viejo = Viejas (plural femenino)

Mistresses = Queridas (usado cuando se refiere a una amante / amante, uso común en español del siglo 19. “Querida”, también significa “querido” en el uso cotidiano del idioma) El sentido de esta traducción es algo así como “queridas ancianas” De alguna manera un poco irrespetuoso o al revés, si usamos el término moderno.

Queridas Viejas = Ancianas

¿Por qué Gombrich?

Este es el libro con el que estudié cuando estaba en la universidad, y el libro del que me enamoré, y debo admitir que, cuando lo leí, no me di cuenta de que no había mujeres artistas incluidas. Todavía me sorprende el hecho que incluso yo, queriendo ser artista, ni siquiera me había dado cuenta de esto. Que no sabía nada sobre las mujeres artistas del pasado, y lo que es peor, ni siquiera las extrañé, ni pensé en ellas, ni siquiera cuestioné la historia del arte que me enseñaron, y que leer, ¡no era la verdadera historia! Que tenía muchas páginas faltantes. Las páginas que, tal como ahora las veo, bien podrían haber sido arrancadas del libro. Lo que no sabes ni siquiera existe.

¿Por qué este libro es un éxito mundial?

Gombrich escribió este libro para principiantes, usando un lenguaje simple, exento de términos académicos, esto hace que el libro sea fácil de leer. También escribió el libro desde el punto de vista de los artistas, sus logros, lo que los hizo tratar de explorar e ir más allá de la generación anterior. Cómo esto condujo a la evolución de los estilos y, como cuestión de hecho, él cree que el arte no existe, que solo existen los artistas, lo que de alguna manera agrava aún más la exclusión de todas las mujeres artistas.

Él estableció cuatro reglas para escribir este libro:

1 Solo para escribir sobre ilustraciones que podría mostrar en fotografías
2 Escribe sobre el verdadero artista
3 Escribe sobre verdaderas obras de arte que ya han sido validadas por otros historiadores.
4 Para poder romper sus propias reglas si es necesario.

Siguiendo estas reglas, he incluido 73 mujeres artistas hasta ahora. Comenzando en la Edad Media y hasta el siglo XX. La actuación es muy simple, cada vez que tengo que incluir a una artista, recorto el interior del libro en el lugar exacto de la historia del arte donde falta una página, luego procedo a insertar la página y ofrezco una breve explicación sobre el contexto de la creación, la vida y las obras de la artista desaparecida.

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