Transformar la vida después de la muerte de una experiencia solitaria en una marcada por el apoyo de la comunidad, la conversación sincera y la evolución personal. Así es el proyecto del que os queremos hablar hoy.

A través de hermosas y no planificadas cenas organizadas por nuevas amistades, The Dinner Party invita a aquellos que han experimentado pérdidas significativas, ya sean madres, parejas, hijos, hermanas u amigos, a sumergirse en un territorio del tabú, a personas entorno a la treintena. Cuando surgen las primeras muertes y la juventud no empatiza con este lamento; y menos aún se les autoriza a compartir sus sentimientos sobre la muerte en una mesa con amigos y buenos alimentos. Contra ello, experiencias transformadoras y sobre todo, replicables en tu comunidad.

Imagine un momento donde el trauma, la vergüenza, la pérdida, quizás la ira son autorizadas y de paso, el catalizador de una velada vespertina, una cena encantadora. Mientras compartes el vino cuentas historias honestas de dolor o tragedia privadaEste proyecto nace en 2010, cuando cinco de sus promotores se reunieron en un patio de Los Ángeles. Conectados por un grado de separación, encontramos lo que estábamos buscando el uno para el otro: personas que podían validar la intensidad y el significado de la experiencia de la pérdida, que podían reflexionar abiertamente sobre “la vida después” y que estaban usando sus emociones valientes para llevar vidas más ricas y más honestas.

Así han reinventado el “apoyo al dolor” y la forma en que concebimos y hablamos sobre la muerte y sus consecuencias colaterales.

Otro proyecto que te puede interesar es este:

El kit que te ayuda a hablar de la muerte con naturalidad y amor

En palabras de sus fundadoras, Lennon Flowers y Carla Fernandez “Juntos, somos herramientas pioneras y una comunidad a través de la cual los jóvenes que han experimentado pérdidas significativas pueden usar su experiencia compartida como un trampolín para vivir vidas mejores, más audaces y más conectadas”.