¿Piensas en que tus padres están envejeciendo? ¿Te sientes preparado para ver a tus padres envejecer?

Muchas personas me han comentado que a pesar de que ya empiezan a existir más foros que hablen de lo que es la vejez y el envejecimiento, nos estamos olvidando de una parte fundamental que también se ve involucrada en dicho tema, y me refiero a los hijos de personas mayores. 

Como hijos, no estamos preparados para ver a nuestros padres envejecer, es como si existiera un pensamiento mágico en el cual nosotros si podemos crecer y desarrollarnos, pero ellos no, permaneciendo en nuestro imaginario como aquellos padres protectores, fuertes, que estaban ahí para lo que necesitáramos, pero sin nuestro consentimiento de poder envejecer… ya que, de fondo, no sólo nos duele que sean viejos, nos duele que puedan morir y que no sean eternos. 

Por lo tanto, pareciera que, como hijos, muchas de las veces vivimos en una eterna etapa de negación en relación a que nuestros padres se están haciendo viejos, hasta que llega el día que nos enfrentamos, muchas veces “de golpe”, a esta nueva etapa que es la vejez de nuestros padres, totalmente nueva para nosotros.

Sara Cerrolaza “…trabajar en la fisioterapia con personas mayores es muy reconfortante…”

Y es de esta manera que, ante una caída, una hospitalización es hasta que nos percatamos que nuestros padres ya no son jóvenes y que probablemente ya no tienen la vitalidad que antes tenían al jugar con nosotros, y ese padre o madre que durante muchos años hemos idealizado, se convierte en una persona “real” para nosotros y que probablemente requiera de nuestro apoyo de alguna u otra manera. 

A su vez, es importante recalcar también las nuevas dinámicas familiares que rigen nuestra época actual y que difieren de manera significativa de épocas anteriores, en las cuales las personas se casaban y tenían hijos a edades más tempranas y las familias eran más numerosas, a diferencia de las actuales estructuras familiares en las cuales se pueden encontrar personas mayores con hijos adolescentes o universitarios, siendo esto también un tema que, como hijos, se siente que hablar y elaborar. 

Por lo tanto, tarde o temprano, la vejez de nuestros padres se va a empezar a presentar, pero como hijos hay que permitirnos y permitirles a nuestros padres que vivan también esta etapa lo más plenos posibles, y siempre tener presente que nosotros no nos volvemos padres de nuestros padres… nosotros siempre seremos sus hijos, ellos siempre serán nuestros padres, aunque en algunas ocasiones requieran de más apoyo y cuidados de nuestra parte. 

Tenemos que entender la vejez, la vida, la muerte y “acomodar” todas esas emociones que estos temas nos generen, para que ahora, como adultos, podamos disfrutar de nuestros padres desde otra etapa de nuestra vida. 

Estamos acostumbrados a ser hijos, pero nunca hay que olvidar, que de alguna u otra manera, nuestros héroes del ayer, seguirán siendo nuestros héroes eternamente. 

María Cristina Pintos Gómez, Psicóloga y tanatóloga, especialista en psicogerontología. Diseñó, desarrolló e implementó el Departamento de Psicología Geriátrica del Hospital Español de la Ciudad de México. Actualmente se dedica a la consulta privada, es tallerista y conferencista, colaborando con SPES Clínica del Alma, Meridia, Instituto Latinoamericano de Tanatología y CUEM.

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