Dar ejemplo no es la única manera de influir sobre los demás; es la única manera (Albert Einstein) 

Cuando hablamos de personas institucionalizadas nos referimos, sobre todo, a adultos mayores. La mayor parte de ellos, cuando entran en los centros residenciales que los acogen, no saben ni porqué ni para qué les han llevado allí. De ahí que, desde un comienzo, nos encontremos con la obligación y necesidad de despejar a nuestros usuarios cuantas dudas tengan acerca del nuevo lugar que les sirve de hogar. Preguntas que reflejan todas las in- seguridades, temores y miedos que acompañan el abandonar su residencia habitual, las rutinas a las que estaban acostumbrados y el entorno de relaciones que le acompañaban hasta entonces. Es en estos primeros contactos, fundamentales a la hora de generar en ellos confianza, aceptación y afecto, en los que todos los profesionales, cada uno en su ámbito de competencia, deben mostrar el nivel de humanización que debe presidir a lo largo de su estancia en relación a los cuidados que su estado de salud requieran. 

Más allá de los protocolos de atención y cuidados que precise cada uno de los residentes, lo más importante es que desde el principio se sienta acompañado y respaldado en cuanto a sus aspiraciones personales y el grado de autonomía al que aspira. Al mismo tiempo de- bemos actuar para que sienta y perciba que tiene un espacio de desarrollo y acción máximo para ejercer su libertad en todos los ámbitos, solo condicionado en aquellas limitaciones que su estado de cuidados requiera. Entendiendo este marco de actuación, seguro que nos agradecerá nuestras pautas, ayudas y orientaciones, sin mermar su capacidad de de- cisión y el grado de dignidad personal que siempre debe mantener. 

La humanización de nuestros cuidados debe ser una constante en nuestra relación con los usuarios, sabiendo que es la principal clave para fomentar su bienestar en su nueva situa- ción, bien sea transitoria, bien resulte definitiva. De este modo evitaremos que cualquiera de las personas a nuestro cargo puedan llegar a sentirse incomprendidas, haciéndoles ver que siempre pueden acudir al profesional que consideren oportuno. Conseguiremos así evitar el que se apodere de los residentes la sensación de soledad, causa de miedos y angustias que impiden el que puedan sentirse a gusto, reconfortados, felices. Estados de ánimo que creemos difíciles de asociar en el ámbito residencial, pero que son un derecho para nuestros usuarios y un deber para los profesionales que trabajan con estas personas. 

El estado de salud condiciona habitualmente el grado de relación que tenemos con los usuarios y pacientes. El grado de deterioro, tanto físico como cognitivo, mediatiza la manera de dirigirnos a ellos, sobre todo cuando las reacciones y respuestas no son perceptibles y no recibimos un efecto inmediato a nuestro comportamiento. Cuando se produce un grave deterioro, nos volcamos en su cuidado y en que sus condiciones físicas y ambientales resulten las más adecuadas. Pero a veces nos olvidamos de que sigue siendo la misma persona que antes, necesitada del mismo trato humano, porque su dignidad personal no cambia ni se ve mermada ni limitada. Es entonces, precisamente, cuando debemos extremar nuestra disposición emocional y relacional y tomar más en cuenta su dignidad. Nunca debemos perder de vista que la esencia de nuestro trabajo consiste sencillamente en HUMANIZAR NUESTROS CUIDADOS. 

Martín González Carvajal 

Presidente de la Sociedad Cooperativa ServiMayor. Losar de la Vera. Cáceres

Programa 28 de junio

MAÑANA

10:00 Recepción, café y entrega de la documentación. 
10:45 Inauguración de las Jornadas. Consolación Serrano García Directora Gerente del SEPAD 
11:00 Calidad asistencia y buena praxis en la relación de cuidados. 

Virginia Alcántara Vila 

Trabajadora Social. Diplomada en Gerontología. Máster en Gerencia de Servi- cios Sociales. Miembro de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. 

11:45 El privilegio de una forma de envejer para reducir los cuida- dos. 

Agustín Bastante Sicilia 

Licenciado en Antropología Social y Cultural. Máster en Antropología de Orien- tación Pública. Doctor en Antropología Social por la UAM. Presidente del Centro de Convivencia Cooperativo S. COOP. MAD. 

12:30 Escenarios humanos: de la segregación de espacios para ma- yores a la creación de “centros intergeneracionales”. 

Manuel Negrete Alcudia Director del IES Jaranda Ignacio Chato Gonzalo 

Profesor del IES Jaranda. Comisión de Programas Intergeneracionales de la Junta de Extremadura. 

13:15 La empatía y el respeto facilitan tu trabajo. 

Gertrudis Calero Blanco 

Enfermera especializada en Geriatría. Directora del Centro Sociosanitario El Valle de Montijo. 

14:30 Comida 

Centro Residencial ServiMayor 

TARDE
16:00 Tu formación, la clave para tu bienestar emocional y laboral 

María Coll Janer 

Trabajadora Social. Postgrado en Gestión de Centros Geriátricos en DCM (De- mencia Care Mapping). Directora del Área de Conocimiento de Centros de Ma- yores de Intress. 

16:45 Atención al final de la vida 

María Ángeles Domínguez Domingo 

Médico-Geriatra. Centro Residencial El Valle, Montijo. 

17:30 ¿Qué es una vida digna? 

Víctor Bermúdez Torres 

Filósofo. Profesor del IES Santa Eulalia de Mérida. Colaborador hornorario del Depar- tamento de Metafísica de la Universidad de Sevilla. Miembro por elección parlamentaria del Consejo Escolar de Extremadura. Colaborador del Periódico Extremadura, Diario.es, Correo de Extremadura, Canal Radio Extremadura y RNE (“Diálogo en la Caverna”) 

18:15 

‘La fragilidad

Francisco Olavarría Ramos 

Licenciado en Márketing y Comunicación. Gerente del Consejo Español para la Defensa de las Personas con Discapacidad y Dependencia. Emprendedor Social 

19:00 Clausura de las Jornadas Francisco Javier Godoy 

Médico. Gerente del Área Sanitaria de Navalmoral de la Mata. 

ServiMayor 

Avda. Campo Arañuelo, 45,10460, Losar de la Vera (Cáceres). España

Teléfonos: 927198658/669275264 

Correo electrónico: info@servimayor.es