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¿Por qué la sociedad tiene miedo a envejecer? Nuestro físico no puede evitar el envejecimiento, pero nuestra mente puede permanecer vital mientras envejecemos. Es una cuestión de motivación, iniciativa y opciones. Tenemos que dejar de pensar que envejecer es una pesadilla y asumir lo que ello, tiene de bueno y verlo como  nuevas oportunidades.

Desde niño he sentido una gran admiración por las personas mayores. Mis abuelos me enseñaron el valor de llegar a la vejez, la forma (con mucho fondo) de hablar, el pensamiento visionario y su manera alternativa de ver las cosas.

Así me interesé por esta área y quería conocer mejor a la generación de mis abuelos.

El hogar no era el mejor que había en las cercanías, pero tenía las mejores historias que se podían escuchar. Recuerdo que salí con aquellas personas mayores, permitiéndome ser capaz de reflexionar y cuestionar grandes temas con voces expertas. A partir de ese momento, quise compartir todo aquello y una forma de conseguir que la sociedad mirara a los más ancianos como personas con una voz activa.

Esta fascinación me llevó a la Gerontología.

Para los que me leen y aún no saben a que nos dedicamos con esta disciplina. La Gerontología es la ciencia que realiza el estudio del envejecimiento humano, con el objetivo de tener en cuenta las necesidades físicas, emocionales y sociales del anciano. La Gerontología en Portugal es una vertiente que camina a pasos largos hacia un futuro prometedor. Nosotros, los gerontólogos, debemos garantizar que en nuestro país, es importante en el mercado de trabajo y para la persona de edad. Debemos generar de buenas prácticas en el área del envejecimiento, acciones de formación, emprendimiento social y voluntariado. Así mismo, mostrar a la sociedad que somos precisos y podemos cambiar la vida de la persona anciana -también de sus familias- y los prejuicios alrededor de su condición.

Me gusta tener una actitud bastante cercana e informal con el anciano, captando su atención y enseñando que la edad es solo un número y no una condición penosa.

Hay muchas entidades en Portugal consideradas ejemplos en el mundo, tanto a través de la calidad de vida que ofrecen a las personas mayores o los proyectos que ponen en práctica. Con el crecimiento de esta población, se estima que la demanda de instituciones geriátricas se incrementará y su papel en el apoyo a las personas mayores será cada vez más importante, ¡siendo uno de los retos que enfrenta Portugal!

El Centro Comunitario de Gafanha do Carmo se destaca de muchos hogares por su excentricidad en desmitificar estereotipos involucrados en la persona anciana. Angêlo Valente y Sofía Nunes muestran que el marketing desempeña una herramienta importante en el desarrollo de un hogar para ancianos, logrando multiplicar la felicidad, dividiéndola.

El Municipio de Ílhavo (su municipio natal) se diferencia de muchas otras ciudades pues tiene especial preocupación y el foco en el proceso de un envejecimiento significativo. Hace 1 año y 8 meses ingresé en el Ayuntamiento de Ílhavo, en el proyeto “Pelouro de la Mayor Edad” orientado por la Doctora Cristina Teixeira que tiene como fundamento principal ayudar personas mayores, que viven en soledad o sufrieron la violencia machista, fomentando programas de ocio y cultura para generar redes y sentimiento de pertenencia, capacidad y autoestima.

Desde este prisma, las ciudades deben actuar ante estos desafíos, creando proyectos sociales y educativos que puedan proporcionar a la persona anciana, un proceso de envejecimiento activo y productivo. Estos proyectos deben tener una mayor reflexión en la sociedad con la finalidad de educación y valores para la formación del ciudadano. La oficina donde trabajo, actualmente proporciona más de 25 proyectos en esta línea. Desde el Festival de las personas mayores, teatro musical, actividades deportivas (zumba, bailes de salón, técnicas de relajación, hidrogimnasia), asesoramiento gerontológico, entre otros.

¡Todos los días debemos desafiarnos a compartir más sonrisas y emociones con aquellos que más disfrutamos … en mi caso son los mayores o como les llamamos aquí, los “Mayores en Edad”!