Estamos viviendo en el Perú una coyuntura política de elecciones a la Presidencia de nuestro país; en la que hoy 5 de junio se está realizando la segunda vuelta electoral cuya elección se da entre dos candidatos/as, la señora Keiko Fujimori y el señor Pedro Pablo Kuczynski, quienes quedaron en primer y segundo lugar, respectivamente en la primera vuelta realizada el pasado 10 de abril.

Al respecto de este contexto es preciso resaltar la importancia del ejercicio del rol social y político de las y los ciudadanos de todas las edades, particularmente el de las personas adultas mayores, que actualmente representan el 9,7% de la población con más de  3 millones 11 mil 50 personas mayores de 60 años (INEI, Dic. 2015), siendo Perú no ajeno al fenómeno de envejecimiento poblacional a nivel mundial y en especial en América Latina.

La actual Legislación del proceso electoral, la Ley Orgánica de Elecciones Ley N° 26859 señala que están obligados a votar las y los mayores de 18 hasta los 70 años, luego de los 70 el voto es facultativo, es decir, queda a voluntad de la persona votante.

Hablar del rol social y político de las personas mayores no solo se refiere al acto específico de sufragar –que dicho sea de paso se caracteriza por su gran concurrencia y puntualidad-, sino a la opinión crítica y participación activa en los debates, manifestaciones públicas, o en conversaciones cotidianas con la familia y en las calles; y este rol, muchas veces invisibilizado, debe ser reconocido por la comunidad peruana, en la que cada vez tendrá más población adulta mayor. Las y los mayores se dirigen a votar tienen claro que es su deber y su derecho participar en los procesos democráticos de toma de decisiones en el país; tienen claro que el sentirse parte del problema también conlleva a sentirse parte de la solución.

Dialogar con diversas personas adultas mayores de esta coyuntura de procesos electorales me ha permitido reafirmar que sin memoria es imposible construir historia, y por eso mismo es fundamental promover y garantizar su participación activa en espacios de toma de decisiones sobre diversas Agendas Públicas, con énfasis en la Agenda de las Personas Adultas Mayores; con sus opiniones, críticas y propuestas en espacios intergeneracionales podemos seguir construyendo democracia, y una sociedad con justicia social para todas las edades.

Retos al respecto

El porcentaje de personas adultas mayores votantes es muy importante para cualquier candidatura a la Presidencia del país, y mucho más en esta segunda vuelta electoral, que es definitoria y por esa razón muchas más personas mayores irán a dar su voto. Sin embargo, cabe mencionar que la accesibilidad para llegar a los lugares de sufragio sigue teniendo muchas limitaciones para este grupo etario y las personas con discapacidad, las listas de votación donde están ubicados/as no siempre están en el primer piso, y las colas suelen ser extensas. Asimismo, el voto electrónico, que se está desarrollando en 19 distritos de Lima, no todos los municipios distritales han realizado capacitación en este tipo de voto a las personas adultas mayores.

No hablemos de tratos de preferenciales, pero sí de respeto a la diferencia de capacidades, y por lo tanto tomar medidas de garantía para que no haya limitaciones en el ejercicio de sufragio para nadie.

El candidato que salga electo tiene compromisos que cumplir con la Agenda de las Personas Adultas Mayores – ambos partidos firmaron un compromiso con esta Agenda en un espacio promovido por la Sociedad Civil el pasado mes de febrero – en principio, garantizar la suscripción de Perú en “La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos de las Personas Mayores”, acto promovido por la OEA el 15 de junio del 2015, documento de gran importancia para la garantía de sus Derechos.

Haydee Chamorro García – Trabajadora Social – Perú – ¡ Gracias amiga! @AydChg6