El Gobierno de Cantabria impulsará la creación de entornos y servicios que promuevan el buen trato y el envejecimiento activo y saludable de las personas mayores en 17 municipios de la región con la finalidad de que se incorporen a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así lo ha anunciado la vicepresidenta regional y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, durante la presentación del Programa de Buen Trato y Promoción de Territorios Amigables con las Personas Mayores que organiza la Dirección General de Política Social para conseguir tal reconocimiento por parte de la OMS.

Acompañada por la directora general de Política social, Ana Isabel Méndez, la coordinadora del programa, Lourdes Bermejo y algunos de los alcaldes de los municipios participantes en la iniciativa, Díaz Tezanos ha explicado que el programa, que tendrá una duración de 22 meses, pretende que las políticas y los servicios públicos se reorganicen para apoyar y permitir a las personas mayores “vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y participar en la sociedad de una manera plena y activa”.

Laredo y tres mancomunidades

Los municipios a los que el Gobierno regional prestará apoyo técnico para que entren a formar parte de la Red son Laredo y las mancomunidades de Liébana y Peñarrubia (Cabezón de la Sal, Camaleño, Cillorigo de Liébana, Peñarrubia, Pesaguero, Potes, Tresviso y Vega de Liébana); de los Valles de San Vicente (San Vicente de la Barquera, Valdáliga y Val de San Vicente), y del Alto Asón (Arredondo, Ramales de la Victoria, Rasines, Ruesga y Soba).

La vicepresidenta ha explicado que se han escogido estos municipios por sus características sociodemográficas, “con unas tasas de envejecimiento que superan la media del conjunto de la región”, así como por la experiencia previa de sus servicios sociales de Atención Primaria en el desarrollo de este tipo de programas. También ha precisado que se han elegido municipios en ámbitos rurales y semiurbanos con una cierta proximidad a las cabeceras de comarca.

Cada uno de ellos tiene que seguir un proceso en el que la OMS establece las directrices para el reconocimiento de cada territorio, y en colaboración con el Gobierno de Cantabria se realizará un seguimiento del proyecto, examinando los progresos realizados y el plan de acción de cada municipio. Una vez superadas todas las exigencias de la OMS, se aprueba su adhesión a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

Objetivos del programa

Entre los objetivos del programa, Díaz Tezanos ha destacado el de integrar el envejecimiento activo en las políticas públicas, “para proteger los derechos de las personas de todas las edades en base a la reciprocidad, la equidad y la interdependencia generacional”.

También fomentará, ha dicho, una imagen positiva de las personas mayores con el fin de apreciar sus aportaciones a la sociedad; promover su participación en proyectos personales y comunitarios para que cuenten con una calidad de vida adecuada y sostenible en la vejez; facilitar entornos propicios para promover la participación y el voluntariado; estimular la solidaridad intergeneracional, e implantar actuaciones para detectar situaciones de pobreza y exclusión, sobre todo, entre las mujeres y las personas dependientes.

Una serie de objetivos que se llevarán a cabo con la participación activa de las personas mayores durante todo el proceso, en el que contarán con el asesoramiento y el apoyo técnico que llevará a cabo un equipo de cinco profesionales, que se encargarán de diseñar, planificar, coordinar y dinamizar las actividades integradoras del envejecimiento activo en cada uno de los municipios participantes en el programa.

El programa se estructurará en ochos áreas de trabajo para abordar las necesidades y exigencias de las personas mayores relacionadas con los espacios al aire libre y los edificios; el transporte, la vivienda, el respeto social, la participación social, la comunicación y la información, el trabajo y la participación ciudadana, y los servicios sociales y la salud.

En cada una de esas áreas se llevará a cabo una metodología de “abajo hacia arriba”, tal y como ha explicado Díaz Tezanos, con la participación activa de las personas mayores en todo el proceso, y la experiencia de cuidadores, proveedores de servicios comerciales, público y voluntariado “que nos puedan proporcionar una visión más completa de los puntos fuertes y débiles del entorno con las personas de más edad”.

Una participación que se hará a través de grupos de debate, asambleas, cuestionarios y entrevistas, entre otras fórmulas, para “recoger opiniones, necesidades y demandas”, ha señalado la vicepresidenta.

Por su parte, la coordinadora del proyecto, Lourdes Bermejo, ha destacado que este programa servirá para dotar a las personas mayores de las mejores opciones y oportunidades de participación social, salud y seguridad física.

Asimismo, ha explicado que se trata de un programa que quiere poner en valor el papel de las personas mayores en la sociedad.

Bermejo también ha resaltado la importancia de la puesta en marcha de este programa debido al incremento cada vez mayor de la población mayor y ha considerado un acierto que se impulse en zonas rurales “porque son territorios más complejos que nos ayudarán a detectar con una mejor metodología las necesidades y exigencias de las personas mayores”.