200 PERSONAS MAYORES  DAN LA CARA POR EL CÁNCER INFANTIL RECAUDANDO 12.440 EUROS CON EL RECICLAJE

Los residentes de los 12 centros residenciales se han convertido en artistas reciclando desde cápsulas de Nespresso que convirtieron en broches y collares hasta lana para hacer bufandas, osos de peluches o alfileros con CDs.

Mayo 2017, Madrid. “Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado llegarás más lejos”. 200 personas mayores de doce residencias de Madrid pusieron en práctica esta cita  para ayudar a los niños enfermos de cáncer de la Fundación Aladina. Y lo hicieron reciclando todo lo que  ha ido pasando por su imaginación y manos: cápsulas de Nespresso que han convertido en broches y collares, restos de lana para hacer bufandas y osos de peluches, hasta alfileros con antiguos CDs.  Todo lo reciclado por estas personas mayores de Ballesol se ha vendido en rastrillos solidarios, recaudando 12.440 euros que entregaron ayer a  Paco Arango, presidente de la Fundación Aladina, que recordó “el valor extraordinario que tiene para los niños enfermos de cáncer que los más mayores piensen y actúen por ellos con tanta imaginación y creatividad”.

Todo lo recaudado – adelantaron desde Aladina y Ballesol-  irá dedicado a cumplir proyectos esenciales para el desarrollo de los niños y adolescentes tanto en su diversión y ocio como en sus cuidados, terapias o necesidades, ya sean pelucas, sillas de ruedas, audífonos…

Beneficios cognitivos y afectivos

El proyecto de ayudar a los niños enfermos de cáncer fue creado y desarrollado por los propios residentes después de escuchar los testimonios, esfuerzos y sueños de todas las familias que luchan y padecen el cáncer infantil. Junto a ellos colaboran y dirigen cada actividad los Animadores Socio Culturales, terapeutas Ocupacionales, Psicólogos de cada una de las residencias participantes.

“Independientemente de las capacidades cognitivas o motrices de cada residente, este tipo de impulsos solidarios posibilita el aumento de la autoestima, satisfacción y el  protagonismo de su propio envejecimiento activo y saludable”, afirma  Luis López, coordinador del departamento de Animación Socio Cultural de Ballesol.