Hace unas semanas tuvimos la oportunidad y el gustazo de conocer a Carmen de Grado en la presentación de su última obra: Arte y Longevidad, editado por Letra Viva. Un libro o un recorrido visual sobre la imagen del anciano en la pintura y el envejecimiento como asunto principal en la Historia del Arte. Veamos qué nos cuenta y qué podemos aprender de su planteamiento teórico. ¡Gracias por invitarnos!

  • En primer lugar, gracias por invitarnos y atendernos. Carmen, ¿en qué momento vital te encuentras?

Bien pasada la mitad de la vida, me encuentro en revisiones y cuestionamientos, también afirmándome en muchos aspectos.

  • ¿Cómo surge tu interés por la psicología especializada en el envejecimiento?

Siempre me interesó pensar o ¨descubrir¨ qué hace la gente con su tiempo. Por qué algunos se enriquecen humanamente tanto y otros, al contrario.

  • A partir de tu investigación ¿qué papeles son predominantes en la representación de la vejez en el arte occidental?
Con la observación de obras destacadas de la pintura concluyo que occidente recibió la herencia griega de resistencia a la representación de un cuerpo viejo. Hubo otras influencias: la tradición judeocristiana buscó la representación de viejos venerables, en buena media idealizados, representando a Dios, a los profetas, los patriarcas del Antiguo Testamento o a los santos cristianos del Nuevo. Siempre en la línea de establecer el patriarcado aparecen ancianos burgueses poderosos como padres de familia encumbrados. En el siglo XVII como expresión del arte barroco surgen figuras de hombres y mujeres humildes mayores. Ya en el siglo XX, sin idealizaciones, las imágenes de hombres y mujeres están muy asociadas al aislamiento y la tristeza.
  • ¿Qué obra de arte refleja de mejor manera lo que suponemos como un envejecimiento satisfactorio?
Encuentro que El aguador de Sevilla, de Velázquez, también conocido como Las tres edades de la vida, muestra un envejecimiento saludable. El mayor brinda al más joven, algo básico para la vida, el agua. Ambos están concentrados en ese intercambio, ambos están sosteniendo esa copa, de manera tal que podemos preguntarnos quién da y quién recibe, y si el pasaje no es una mutua alimentación con algo que a ambos los involucra e importa igualmente. El higo, dentro de la copa puede pensarse como un elemento vital y precioso también. Algo a saborear y disfrutar, ¿expresión de la sexualidad?
  • Para los lectores que nos acompañan a diario, ¿cómo pueden adquirir tu libro?
Pueden acceder a este enlace. Espero que les guste y me lo hagan saber.

Sobre la autora:

Carmen de Grado. Maestra Normal, 1963. Profesora de Idioma Inglés, 1974. Licenciada en Psicología, 1980. Profesora de Idioma Italiano, 1999. Especialidad en Psicogerontología, 2005. Maestría en Psicogerontología, 2011

Docente en la Universidad Maimónides en la Licenciatura en Gerontología y en el Post Grado en Psicogerontología presencial y a distancia. Desde el 2005 a la actualidad

Psicoterapeuta en consulta privada desde 1980 carmendegrado6@gmail.com

Coordinadora de Talleres de Adultos Mayores en diversas instituciones

Participante en Congresos Nacionales e Internacionales en Europa y Latinoamérica

Autora de artículos sobre la especialidad, en capítulos de libros y de los libros Mi nieta Catalina (2001) Psicogerontología, Arte y Futuro (2012) y La experiencia del tiempo en el sujeto envejeciente. Análisis de una obra del pintor Ticiano. Un aporte  a la Psicogerontología (2013) Arte y Longevidad. La imagen del anciano en la pintura (2018) Casada con  Guido Mogro en 1964, tienen cuatro hijos y cinco nietos Vive en Buenos Aires.