Cada 21 de septiembre nos encontramos con la misma situación. Podríamos referirnos a otras efemérides similares. No sólo seguimos sin solución a la enfermedad del olvido (alzheimer) sino que tenemos que leer las mismas expresiones (sin sentido) repetidas cada año. Con inercia son escritas sin reparar en el lamentable absurdo. Frases como la de “hoy celebramos el Día del Alzheimer” incurren en lo que es un desgraciado oximorón de manual. ¿Podemos acabar con esta “celebración” del disparate?

Con este día se pretende dar a conocer la enfermedad difundiendo información sobre ella, aclarando dudas y falsos mitos, así como solicitar el apoyo y solidaridad de instituciones, organismos oficiales y población en general.

Pero también, es una oportunidad que debemos aprovechar para reivindicar más recursos para la investigación, que sea un recuerdo lleno de cariño para todos aquellos que sufren lo que se ha llamado como la epidemia del siglo XXI (con el alzheimer); que ya no están como antes (y son los mismos) o también, como reconocimiento público a sus cuidadores, profesionales y familiares que sufren las consecuencias de esta enfermedad de manera directa y muchas veces igual de silente.

El día que tenga cura el devastador alzheimer u otras enfermedades seremos los primeros en celebrarlo por todo lo alto. Mientras tanto, prudencia, respeto y mesura en el uso del lenguaje.

Firmado: Francisco Olavarría Ramos

Y ahora, pásate por la Tienda para darnos alas y seguir con este proyecto de transformación desde la comunicación orgullosa y que combate el edadismo 👇