La Validación es un método aún muy desconocido en España, y no es difícil entender algunos de los posibles motivos. Desde luego para mi, no es por su falta de interés o porque no aporte algo esencial que necesitamos quienes nos esforzamos en avanzar para que las personas en situación de heteronomía reciban un trato más personalizado, humanizador y digno.

La Validación es un poderosa herramienta para favorecer el empoderamiento de éstas personas pero donde está su fortaleza, también está su debilidad. ¿Cuánto estamos dispuestos a abrir nuestra mente para aceptar la idea de que las personas con deterioro cognitivo (“malorientadas o desorientadas” como Naomi Fiel las denomina -no sin intención-) tienen las mismas necesidades que nosotros, pero que además, disponen de recursos propios para satisfacerlas?

Se trata de considerar a la persona con una demencia moderada y avanzada en un sujeto capaz de utilizar sus propios recursos (ajenos a nuestra racionalidad) para estar mejor y en paz (con nuestra ayuda, facilitación o al menos, si nosotros no se lo impedimos) Y ello, es, sin duda, un giro copernicano. En el sentido de lo que hizo Copérnico en astronomía: cambiar completamente el foco (partiendo del supuesto de que era el espectador quien giraba, en vez de su contrario como hasta entonces). La Validación implica una verdadera revolución por la revalorización y cualificación de la persona, que por su demencia, o por los estigmas asociados a la misma, ahora debemos atender de otra manera. Siendo capaces de comunicarnos en relaciones de mayor simetría.

Naomi Feil abrió un camino para creer en las personas, ofreciéndoles oportunidades desde sus circunstancias actuales pero sin duda, nos va costar cambiar esa mirada (pensemos que aun casi ni hemos empezado a dar voz a las personas con deterioro cognitivo en fases iniciales y estamos hablando de valorizar a aquellas que se encuentran en fases moderadas y avanzadas con conductas muy complejas).

¡¡¡Nos queda tanto!!!

Considero que poco a poco (ojalá no tardemos demasiado) nos irá llegando a todos/as el momento de abrir mucho nuestra mente y comenzar a cuestionarnos muchas cosas (prejuicios, categorías, afirmaciones, certezas…) algunas de las cuales se mantienen porque no hemos cambiado aún el punto de mira. Porque continuamos pensando que sólo son los planetas los que se mueven alrededor del sol, pero no nosotros ¿Y si nos moviésemos también nosotros?

Me agrada reconocer que yo, estos días ya he dado el giro y que estoy a disposición para seguir aprendiendo. Una continua transformación que en en esta ocasión de de agradecer a la Asociación Relay por traer a España la semilla de la Validación. Ahora sólo queda que crezca y que sobre todo, florezca nuestra profesión.

En la foto, Lourdes Bermejo con Katia MunschRoux, Presidenta de la Asociación Europea para la Validación ® de Naomi Feil (EVA)