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El Director del Departamento de Ciencia de la Fundación Bancària “la Caixa”, Ignasi López, el Director de la Fundación Pasqual Maragall, el Dr. Jordi Camí, y la Directora General de Mayores y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Marisol Trias, han presentado hoy la campaña de sensibilización «Calles en Blanco», en vísperas de la celebración del Día Mundial del Alzhéimer, el 21 de septiembre.

Durante cuatro días (del 19 al 22 de septiembre), los ciudadanos que pasen por las calles del barrio Ópera de Madrid se encontrarán con 100 placas que taparan el nombre de 10 calles del barrio y las de la plaza Ramales. De esta forma, la acción pretende trasladar a los transeúntes la desorientación, uno de los síntomas que sufren las personas afectadas por la enfermedad de Alzhéimer.

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Ignasi López, Director del Departamento de Ciencia de la Fundación Bancaria “la Caixa” comenta que «con esta acción la fundación reafirma una vez más el compromiso con la investigación como vía imprescindible para mejorar el bienestar de las personas y para conseguir una sociedad más justa. Con este objetivo, y según su plan estratégico, la Fundación Bancaria ”la Caixa” triplica su inversión en investigación hasta 2019». Y ha añadido: «En vísperas del Día Mundial del Alzhéimer, queremos remarcar la incansable labor que llevan a cabo los investigadores de la Fundación Pasqual Maragall para que esta enfermedad se convierta en un recuerdo del pasado».

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Por su parte, el Dr. Jordi Camí ha agradecido el apoyo continuado de la Fundación Bancaria “la Caixa” en la lucha contra esta enfermedad y ha remarcado la necesidad de invertir en investigación: «En la Fundación Pasqual Maragall trabajamos desde hace 10 años para poder prevenir el alzhéimer, que lamentablemente a día de hoy todavía no tiene cura ni forma de frenarlo. Solo con más investigación podremos evitar los efectos devastadores que tiene esta enfermedad, tanto en las personas afectadas como en sus familias».

En este sentido, la Directora de General de Mayores y Servicios Sociales, agradeció a los representantes de la Fundación Bancària “la Caixa” y Pasqual Maragall la organización de este tipo de actos que ayudan a “sensibilizar a la población” sobre los primeros síntomas de una enfermedad “devastadora” para los enfermos y sus familiares.

La campaña aterriza en Madrid tras su exitoso paso por las calles de Barcelona el año pasado, y de nuevo viene acompañada de un vídeo y una acción en redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, y YouTube) para dar mayor difusión y así concienciar a la sociedad sobre la enfermedad y la necesidad de impulsar la investigación.

Campaña de concienciación sobre la enfermedad

El objetivo de la campaña es sensibilizar a la población sobre la enfermedad de alzhéimer, que padece 1 de cada 10 personas mayores de 65 años y un tercio de las mayores de 85. El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, que afecta a la memoria y a la orientación, pero también da lugar a cambios en la personalidad y el comportamiento, alteraciones en el lenguaje y dificultades para la planificación de tareas o la resolución de problemas del día a día. Es importante conocer sus síntomas, ya que en muchas ocasiones, los familiares más allegados son los primeros en detectarlos. Estas son algunas de las señales de alerta:

  • Olvidarse o tener dificultades para recordar información reciente.
  • Desorientarse en lugares muy conocidos.
  • Repetir en bucle una misma pregunta.
  • Tener problemas para seguir instrucciones o planificar actividades cotidianas como cocinar, realizar la compra o tomar la medicación de forma correcta.
  • Cometer errores en la percepción del paso del tiempo, como por ejemplo, confundir a conocidos actuales con otros que forman parte de su pasado.
  • Perder el interés por actividades que antes le gustaban o tener dificultades para llevarlas a cabo.
  • Presentar cambios en el estado de ánimo o en el humor.
  • Mostrar una menor preocupación por el aspecto y la higiene personal o del hogar.
  • Perder objetos importantes o dinero, de forma más frecuente de la habitual.
  • Mostrar dificultades para seguir una conversación.
  • Ser más vulnerable o susceptible de caer en engaños por parte de otros, debido a una disminución en la capacidad de juicio.

Estas señales de alerta no significan nada grave si se producen de forma aislada o se puedan justificar por alguna situación relevante que la persona esté viviendo. No obstante, si se producen varias a la vez y con frecuencia, es conveniente acudir al médico de familia para que pueda evaluar el alcance y determinar los siguientes pasos a seguir, si fuera necesario.

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Estudio pionero sobre el papel de los allegados

La enfermedad de alzhéimer se caracteriza por una larga fase previa silenciosa, que puede iniciarse hasta 20 años antes del inicio de los síntomas, denominada fase preclínica de la enfermedad. Un estudio reciente llevado a cabo en el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, el Barcelonaβeta Brain Research Center, gracias al impulso de la Fundación Bancaria “la Caixa”, ha detectado alteraciones cerebrales y cognitivas asociadas a esta fase preclínica de la enfermedad en participantes que no percibían cambios en su capacidad cognitiva, pero en cambio, sus allegados sí.

«Hemos visto que incluso en la fase más inicial de la enfermedad de alzhéimer, en la que no hay síntomas, los familiares más cercanos pueden percibir cambios que pueden ser relevantes y que pasan desapercibidos por la persona afectada», explica el Dr. Gonzalo Sánchez, primer autor del estudio y neuropsicólogo del centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall. Este hallazgo «abre la nueva puerta para el desarrollo de estrategias de prevención del Alzhéimer en este nuevo grupo de personas a riesgo, que tendremos que seguir para ver cómo evolucionan», añade.

El estudio se realizó en 2.640 participantes del Estudio Alfa, impulsado por la Fundación Bancaria “la Caixa”. Tras realizarles diversas pruebas de cognición, enfermería y neuroimagen, los investigadores han identificado que los participantes que afirmaron que no percibían ningún declive de su capacidad cognitiva, pero en cambio su allegado decía que sí, rinden peor en los test cognitivos de memoria, aunque sus resultados estén dentro del umbral considerado como ‘normal’. Por otro lado, también han detectado que tienen un mayor volumen cerebral en el área frontal derecha y en la ínsula, lo que sugiere una correlación anatómica, ya que ambas áreas están relacionadas con la capacidad de autoconsciencia y monitorización propia.

Asimismo, el estudio ha revelado que independientemente de la percepción del participante, aquellos participantes en los que sus allegados respondieron que sí que sentían que su familiar tenía problemas de memoria últimamente, tienen un menor volumen del hipocampo. Es decir, las pruebas de resonancia magnética cerebral han demostrado que su hipocampo era más pequeño que el del grupo de participantes que no percibían problemas de memoria y sus allegados tampoco. En este caso, cabe remarcar que el hipocampo juega un papel fundamental en la formación de nuevas memorias y es una de las primeras estructuras cerebrales que empieza a deteriorase y reducirse en la enfermedad de alzhéimer.

Esta investigación, que pone por primera vez el foco a este nuevo perfil de personas a riesgo de desarrollar demencia, ha sido publicada recientemente en la revista científica Journal of Alzheimer’s Disease.

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