El número de ancianos aumenta a niveles sin precedentes a escala global. En Japón está surgiendo una nueva clase: los superancianos, para quienes la edad avanzada no es un obstáculo para el desarrollo de su profesión.

Son innumerables los artistas que en la vejez han alcanzado las más altas cotas de reconocimiento y cotización en el mercado del arte. Yayoi Kusama (86) y Toko Shinoda (103) son ejemplos vivos de ellos. Parece que ambas se adueñaron de la mítica frase de Picasso: “Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida”.

La creatividad no tiene fecha de caducidad y es la ilusión la que acelera el proceso artístico. A veces se convierte en una obsesión como en el caso de Yayoi Kusama ( The Queen of Polka Dots). Una “obsesión infinita” que da título a este revelador microdocumental en el que artista y su obra se justifican. Vida y obra.

La proyección profesional y serenidad de Toko Shinoda nos admira. En una entrevista en la década de 1960, la artista (maestra de la caligrafía) dijo que era a la vez maravilloso y terrible  ser impulsado por algo en su interior que no sabría definir. Ella citó al artista japonés Hokusai:  “Yo sé lo que quería decir cuando dijo que a los 75 se podía entender un poco. Si él vivió hasta los 90 iba a entender más. Y si pudiera vivir hasta los 120, entonces tal vez podría comprenderlo todo “. Ella va camino de ser sabia de veras. Con 103 (hoy es su cumple) sigue alimentando su curiosidad y expresándolo en sus obras con un poderoso minimalismo que lo llena todo. Os dejamos apenas una muestra de su “longeva” producción.Toko Shinoda & Yayoi Kusama

Las protagonistas de este artículo son sin duda, las personas Mayores que queremos ser. Inquietas, curiosas y vitales. Y ¿tú?

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