Saraiva Sénior pretende cambiar radicalmente el paradigma de residencias para personas mayores. ¿Cómo os ha cambiado a vosotros este proyecto?

Nos ha cambiado un 100, 200 o un 300%. Acostumbrados a gestionar centros de día, servicios de ayuda a domicilio como una empresa familiar, pequeña, cálida, donde tenía mucha importancia la relación personal hemos pasado a una inversión que ha quintuplicado cualquiera de las inversiones que hallamos hecho y esto nos ha llevado a transformar la empresa para que siga siendo familiar en atención con los usuarios y los compañeros de trabajo pero buscando una gestión muy operativa, técnica y económica muy controlada. Es decir, hemos profesionalizado la empresa y hemos establecido una estrategia para gestionarla sin perder los valores iniciales pero no es lo mismo coordinar centros de día que un centro multiservicios. 

Pero, ¿cómo en qué os ha cambiado como personas?

Creemos que los valores de la empresa inicial siguen siendo los mismos pero si nos ha cambiado desde el punto de vista de la responsabilidad, de la ética en el trabajo, la satisfacción de las familias. Ese cambio si que ha sido del día a la noche. Es decir, de empezar a delegar, de confiar en el equipo para que los problemas sean abordados por los responsables.

L. Saraiva Sénior es mi sueño, es el proyecto en el que llevo trabajando cada día más de cuatro años. Abrir las puertas y ver que ya es realidad está siendo increíble en todos los aspectos. Cuando veo la vida del centro, las personas usuarias, las familias que entran y salen… me emociono. Soy consciente de que ahora todo el equipo estamos “empujando” en el arranque para que todo funcione perfectamente y todo este trabajo no nos ha permitido pararnos de verdad y darnos cuenta de lo diferente que es este centro, de lo que estamos construyendo entre todos. No podría, por tanto distinguir cómo me está cambiando Saraiva Sénior en lo personal y en lo profesional… va todo unido.

¿De qué forma les haréis sentir como en casa? ¿Y a los empleados?

Los Mayores están en su casa, por lo tanto ellos son los que tienen que decidir como quieren estar. Nos basamos en sus gustos, en sus necesidades. Saraiva Senior es un lugar acogedor, de recuerdos y estímulos y sobre todo, un trato muy cálido. Para nosotros es fundamental que ellos se sientan útiles en su nuevo espacio de vida.

¿Y a nuestros trabajadores? Pretendemos favorecer que vengan a trabajar relajados, sin preocupaciones y para eso estamos intentando crear espacios de conciliación donde el equipo de Saraiva Senior pueda atender a su vida personal con satisfacción. También ellos, son los que deciden sus puestos de trabajo como los van a gestionar. En la medida de lo posible, cubriendo todos los turnos y las necesidades de las personas que atendamos.

La clave para sentirse como en casa es una, la personalización. Tanto si hablamos de personas usuarias como del equipo. En primer lugar tenemos que conocernos, conocernos de verdad para – en el caso de las personas usuarias – dar continuidad a su vida en la medida de nuestras posibilidades, creando un espacio y un día a día que sea significativo para ellos. Y en el caso del equipo exactamente igual, tenemos que potenciar las capacidades de cada uno de ellos y construir un equipo polivalente, formado y orientado que sepa actuar desde el modelo Saraiva, desde el modelo de atención centrado en la persona.

La ciudad de Pontevedra cuenta con un casco histórico en su mayoría peatonalizado, un entorno de privilegio para el paseo, el encuentro y la participación. ¿Conocen ya los comercios quienes serán sus nuevos vecinos y sus necesidades?

Efectivamente es una ciudad muy accesible para todo tipo de colectivos, desde la integración de personas con diversidad funcional a la de personas mayores en situación de dependencia o no. Nosotros llevamos años viviendo y trabajando con las personas mayores en la calle. Realizan salidas, visitas culturales. Tenemos pensado y programado un par de jornadas donde informaremos a la asociación de comerciantes del casco urbano como afrontar y como trabajar y como atender a personas mayores en situación de dependencia o no, con enfermedades neurodegenerativas o no, para que así conozcan también todas las actividades y programas que nosotros hacemos en la calle y ellos puedan comprender y como ser amigables, integradoras.

¿Sabéis si el consistorio tiene interés en formar parte de la red de las ciudades amigables con las personas mayores?

La propuesta ya la tienen encima de la mesa desde hace un año. Creemos que saldrá adelante porque Pontevedra es una ciudad abierta y ya, es ciudad amiga de los niños y de las personas con discapacidad.

¿Cómo combatís el efecto negativo que supone cuidar a personas con altas demandas y necesidades especiales?

Partiendo de que nos basamos en la metodología de atención centrada en la persona, toda esa negatividad de la que se habla es asumirlo. Ayudámos a las personas y las familias a asumir esa situación y a partir de ahí trabajamos con las capacidades que siguen existiendo. Lo trabajamos mucho. A partir de las historias de vida nos dan las pistas para poder trabajar y poder avanzar en ese buen cuidado y digno, y así paliarlo efecto negativo (aunque no nos guste llamarlo así) que producen las patologías de los usuarios que atendemos.

Pero no se queda todo ahí. El trabajo de acompañamiento a las personas usuarias y a sus familias es la base, pero también consideramos que es fundamental trasladar una visión diferente a la comunidad. Por ello, desde Saraiva intentamos trasladar una imagen alejada de los estereotipos de la mano de los medios de comunicación locales. De hecho tenemos una sección todos los domingos en el diario de cabecera la ciudad donde rescatamos testimonios en primera persona, tanto de personas usuarias del centro como de familiares o incluso de trabajadores. Contamos historias de vida desde otra perspectiva… Sancando un punto positivo, si cabe y si es posible de cada una de estas experiencias. Es imprescindible que también se muestre la cara amable – que la hay – e ir cambiando estereotipos y mentalidades hacia una visión más realista desde el colectivo.

¿Los familiares podrán estar presentes a las horas de comer o cenar con ellos?

Siempre que quieran, Saraiva Sénior es un centro abierto. No vamos a restringir ningún tipo de visita. Todo lo contrario, se fomenta la participación de las familias en el día a día del centro.

¿Cuál es el precio medio para una estancia individual en Saraiva Sénior?

En el alojamiento tenemos precios desde 990 euros* al mes  y en el Centro de Día, la modalidad de media jornada desde 330 euros*.

¿En Saraiva Senior se celebrarán los cumpleaños de manera colectiva? ¿Cumpleaños concentrados como ocurre en las guarderías o los colegios?

En Saraiva siempre hemos tenido en cuenta desde nuestros inicios que cada persona es única y como tal, cada persona decide cómo quiere celebrar su cumpleaños. Por norma general nunca celebramos “cumpleaños comunitarios”. Cada persona que atendemos nació un día y por lo tanto, lo celebraremos de manera única. Ellos y ellas son los protagonistas y deben decidir cómo celebrarlo o no.

Cuando llegue el momento y vuestros hijos decidan que una residencia es la mejor opción para vuestra vejez, ¿creéis que este centro recién inaugurado será el sitio ideal? ¿Qué le faltaría?

Nuestros hijos ya nos han dicho que aquí vendremos cuando seamos viejitos porque además ellos quieren trabajar aquí.

Hemos concebido este espacio como un lugar actual. Creemos que ahora cubre las necesidades que estamos intentando solucionar pero esto tiene un largo recorrido. Las sociedades cambian, las personas crecen diferentes soluciones y este centro tiene vida e irá evolucionando para dar respuesta a todas las preguntas que vayan surgiendo en el área de atención a las personas mayores. Basándonos siempre en la personalización, atendí´no centrada en la persona y sobre todo.

El leit motiv de Saraiva es “Nosotros, también seremos mayores” y desde ahí hemos creado este centro. Podemos equivocarnos, por supuesto, pero pensando en cómo nos gustaría que fuera el espacio y la atención para nosotros mismos es cómo lo hemos creado. No puedo ser de otra forma.

Mi situación personal ha sido por supuesto uno de los motores del proyecto. Mi padre con 62 años sufrió un ictus y desde ese momento vivimos en primera persona lo que las familias que acudían a los centros de día SARAIVA nos contaban. Eso lo cambió todo. Necesitaba una alternativa, pues lo que existía no me convencía. Teníamos que crear un espacio diferente donde dar respuesta a casos como el de mi padre…. Con motivación, alegría, autonomía… Y ahí empezó todo…

Esta situación personal ha hecho que pensáramos en la importancia de que el centro cuente con instalaciones que no son muy habituales como por ejemplo un espacio de conciliación para que acudan nuestros/as hijos/as. También que el centro sea multiservicios, porque cada vida, cada persona necesita soluciones diferentes y éstas además van cambiando a lo largo del proceso de envejecimiento. Por ello contamos con espacios dedicados a diferentes actividades….

Desde la ubicación del centro que permite vivir y disfrutar de las opciones que nos brinda estar en el casco histórico de Pontevedra, hasta espacios para la realización de tratamientos especializados o para la rehabilitación/estimulación, zonas para el ocio y la reunión habituales en los hogares gallegos, como la cocina tradicional, o las diferentes modalidades de alojamiento…. Saraiva Sénior es diferente.

*Precios sin IVA

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